“Justicia, ¿quién mató a mi papá?” se escuchó reclamar a una de las hijas de Víctor Herrera, antes de abandonar la sala donde minutos antes el tribunal había anunciado el veredicto de absolución para los cinco imputados.
Ya en el exterior del edificio judicial, los abrazos se multiplicaron entre los familiares y quienes los acompañaron. Laura Herrera, quien desde un principio encabezó el reclamo de justicia por las tres víctimas habló.
“No lo puedo creer”. “¿Ahora le echan la culpa al trabajador. No lo puedo creer. La empresa estaba atada con alambre. Para qué peleamos estos cuatro años, nos hubiesen dicho desde un principio”, dijo acongojada.
Sobre los cinco imputados dijo que “no estuvieron porque estaba todo arreglado”. Al ser consultada si continuarán con el reclamo judicial (queda abierta la posibilidad de solicitar una revisión) Laura sostuvo que no lo tenían claro todavía y debían hablar con los abogados que los representaban. “Para qué vamos a seguir trayendo a mi mamá y que se pase los años sufriendo. Le sacaron su marido, me sacaron mi papá. Lo mismo con Fer y Gonza, no lo podemos creer realmente”, concluyó.








