Más de 8.000 personas participaron y acompañaron este domingo una nueva edición de Mi Ciudad Corre, que tuvo como epicentro la Isla 132 y volvió a reunir a corredores, familias y grupos de amigos en una jornada deportiva y recreativa.
La quinta edición de la propuesta superó los 6.500 inscriptos y, durante el desarrollo del evento, la organización estimó una convocatoria superior a las 8.000 personas. Desde temprano, el sector costero comenzó a recibir a participantes y espectadores que se acercaron para disfrutar de las distintas actividades.
“La isla está llena, explotada, con un clima de gente que vino a divertirse y pasarla bien”, destacó el secretario de Vinculación Estratégica, Mauricio Serenelli, quien definió la jornada como “una fiesta deportiva”.
El funcionario sostuvo que Mi Ciudad Corre “ya es un clásico” y señaló que el crecimiento de la propuesta contribuye a consolidar el calendario deportivo y cultural de la capital neuquina.
Por su parte, la jefa de Gabinete, María Pasqualini, destacó el carácter familiar de la convocatoria y señaló que cada año son más los vecinos que se acercan no sólo para participar de las carreras, sino también para permanecer en el lugar y compartir la jornada.
La funcionaria participó de la actividad junto a un perro, en la propuesta recreativa de 2 kilómetros destinada a familias con animales.
Un recorrido que amplió sus escenarios
La jornada incluyó las distancias competitivas de 21K y 10K, los 5K recreativos, los 2K para infancias y una caminata de dos kilómetros junto a animales.
La largada y la llegada se concentraron en la Isla 132, mientras que el circuito atravesó distintos sectores del Paseo Costero y las costas de los ríos Limay y Neuquén.
Una de las novedades de esta edición fue precisamente el recorrido de los 21 kilómetros, que permitió a los participantes transitar prácticamente toda la extensión del Paseo Costero.
“Este circuito que tenemos en esta edición es vivirlo con la naturaleza, el río Limay y el río Neuquén”, señaló Serenelli.
El funcionario también destacó la evolución del perfil de los participantes: personas que en ediciones anteriores se habían incorporado de manera recreativa regresaron este año para afrontar distancias competitivas de mayor extensión.
La convocatoria, además, trascendió los límites de la ciudad y de la región. Según indicó Serenelli, participaron corredores provenientes de Río Negro, La Pampa, Chubut y Buenos Aires, en una muestra del alcance que adquirió la competencia.
Una agenda deportiva que continúa
Serenelli vinculó el crecimiento de Mi Ciudad Corre con una planificación destinada a posicionar a Neuquén mediante la realización de grandes eventos deportivos y culturales.
En esa línea, Pasqualini recordó que durante los próximos meses continuará el calendario de actividades. “A lo largo de lo que resta del año quedan muchas más actividades deportivas, la regata próximamente, motocross, un montón de actividades que consolidan a esta ciudad turística”, señaló.
Con una convocatoria que superó las 8.000 personas, Mi Ciudad Corre volvió a ocupar la Isla 132 y el Paseo Costero con una propuesta que combinó competencia, recreación y participación familiar.








