Esta vez toca hacer pública una situación que afecta directamente al equipo de Cutral Co al Instante. Diego y Maca perdieron la cifra millonaria tras intentar arreglar su vehículo en un taller local.
La situación involucra al taller “Centro de Diagnóstico y Mantenimiento Vehicular Alemotorsport” y a la rectificadora Teknomotor en Plaza Huincul. En total, pagaron 3 millones 500 mil pesos y además compraron repuestos por más de 100 mil pesos. Y el auto nunca funcionó. Decepcionados, llevaron el vehículo a otro taller y descubrieron que nunca había sido reparado el motor.
Según contó Maca, el 16 de julio de 2025, “entregamos el auto, un Fiat Uno Way 1.4, Modelo 2012, en el taller Ale Motor Sport porque el coche fallaba al andar. Novoa me manifestó que la solución requería desarmar por completo el motor y enviarlo a una planta rectificadora externa, ubicada en la ciudad de Plaza Huincul. Me pasó un presupuesto y aboné la suma de $3.500.000 (tres millones quinientos mil pesos) en concepto de mano de obra y costos de la rectificadora, dinero enviado de forma virtual a través de la plataforma Mercado Pago, sumado a los $100.000 en repuestos. A partir de allí, comenzó un ida y vuelta de engaños, reparaciones defectuosas y peligro para mi familia”.
La situación se hace pública casi un año después porque hubo múltiples y sucesivos ingresos al taller.
- 11 de Septiembre de 2025: Luego de casi dos meses de haberlo entregado en julio, me entrega el vehículo. Le manifiesto en el acto que el motor presenta un “ruido raro”, el cual persistía.
- 14 de Septiembre de 2025: Ante mi insistencia por el ruido, el mecánico accede a revisarlo.
- 16 de Septiembre de 2025: Reingresa al taller. Me hace comprar un engranaje nuevo. Días después me lo entrega, pero el ruido continuaba exactamente igual.
- 6 de Octubre de 2025: El auto vuelve a humear y el ruido se intensifica. Lo llevo nuevamente. Al día siguiente (7 de octubre), Novoa afirma falsamente que el coche no humea y me obliga a retirarlo.
- 10 de Octubre de 2025: El vehículo pierde fuerza por completo. Me da turno para el lunes 13 de octubre. Ese día lo retiro y, a la hora de andar, vuelve a fallar. El mecánico alega que “cambiaron una bujía” y que debía llevarlo al día siguiente (14 de octubre) para cambiar las restantes. Compramos las bujías exigidas.
- 28 de Octubre de 2025: El auto pierde fuerza totalmente al acelerar. Reingresa al taller. Al día siguiente me lo entrega afirmando que tenía “una válvula trabada”, pero que me lo lleve igual. Al notar que el coche era inutilizable e intentar realizar un viaje familiar que falló por desperfectos mecánicos, le insisto en reiteradas ocasiones para que me presupueste la válvula nueva.
- 9 de Diciembre de 2025: Llevo el vehículo y el repuesto de la válvula para su colocación. El mecánico retiene el coche durante casi dos meses, alegando que el auto “fallaba a veces por las mañanas”.
- 5 de Febrero de 2026: Me hace entrega del rodado. Al día siguiente (6 de febrero), el auto vuelve a fallar gravemente. Le envío audios de WhatsApp exigiéndole la devolución del dinero invertido ante su evidente impericia y los constantes engaños. El mecánico me responde entre la noche del 6 y la madrugada del 7 de febrero solicitando que le lleve el coche otra vez.
- 9 de Febrero de 2026: El auto ingresa nuevamente. El Sr. Novoa se queja manifestando que “compró repuestos de su propio bolsillo” y que envió el motor otra vez a la rectificadora de Plaza Huincul. Al solicitarle yo que verifique si la rectificadora estaba armando bien el motor, el mecánico se desentiende, me dice: “Yo no puedo ver si armaron bien o no, porque eso lo mandan ya listo para colocar”, reconociendo que instalaba piezas a ciegas sin control técnico de calidad.
- 2 de Marzo de 2026: Retiro el automóvil. El 5 de marzo le aviso que el coche hace un ruido estrepitoso y le adjunto videos. Novoa alega “no notar diferencias” y me pide llevarlo el lunes siguiente.
- Fin de semana del 7-8 de Marzo de 2026: Intentando realizar un viaje familiar, el auto sufre una falla crítica saliendo a la ruta con mis hijos menores de edad y mi esposo a bordo, poniendo en riesgo nuestra integridad física.
Allí Diego y Maca se dieron por vencidos. “Fui hasta Protección al Consumidor, con los presupuestos del taller y de la Rectificadora, con los comprobantes de las transferencias que había hecho y me dijeron que no podían tomarme la denuncia, que esa documentación no era suficiente”, contó ella.
Entonces decidieron vender el auto a la mitad de su valor porque no encontraban una solución. Pero familiares de ambos los animaron a consultar con otro mecánico y finalmente en junio de 2026 tienen el auto en condiciones. “Pedimos un crédito para reparar el auto, para pagar, y ahora nos quedan las cuotas y tuvimos que volver a endeudarnos para pagar el segundo arreglo, nos estafaron”, destacó.
El nuevo mecánico envió los videos en los que se ratificaba que el motor no había sido abierto, que no fue reparado. “Hablé con Novoa, hablé con Héctor el dueño de la rectificadora para que me devuelvan el dinero, aunque sea parte y se negaron, se echaron la culpa entre ellos, por eso decidí hacerlo público”, dijo. Se asesoraron y no descartan presentar la denuncia penal en fiscalía.







