Se realizaron el pasado domingo las elecciones internas en el Partido Justicialista que busca recuperar fuerzas después de duras y sucesivas derrotas electorales.
En todas las instancias electorales, los intendentes no se quedan al margen. Ramón Rioseco salió a respaldar a María Elena Paladino, concejal con la que ha tenido una extensa relación con altos y bajos. En los últimos meses, la edil custionó proyectos de Rioseco y no los apoyó en el Concejo pero la lectura electoral hizo que dos días antes de las elecciones se sacaran una foto juntos y el intendente hiciera público su apoyo.
Finalmente y sin que hayan transcendido los números finales de la elección, se informó que Paladino fue la ganadora.
En Plaza Huincul, Nicolas Orellano, funcionario y aliado del intendente Claudio Larraza también resultó ganador. Enfrentó a candidatas que recibieron el apoyo de Nelson Álvarez, exsecretario de Gobierno y ahora opositor y del concejal Sebastián Ávila, pero Orellano supo quedarse con la victoria.
¿Qué lectura puede hacerse de estos triunfos? En realidad, el peso del PJ en las localidades es escasa, su militancia está circunscripta a un grupo de personas con historia peronista pero no se extiende hacia otros grupos y ámbitos sociales. El peso electoral de la victoria del PJ oficialista es relativo, pero bueno, siempre conviene que los aliados disponibles ratifiquen su vigencia. Y ganar es mejor que perder, en la mayoría de los casos.






