La nueva Comisión Directiva del Club Social y Deportivo Petrolero Argentino presentó un informe sobre el estado administrativo y financiero recibido tras asumir funciones el 4 de septiembre de 2026.
Para evitar sanciones y mantener la participación deportiva en la Liga de Fútbol del Neuquén (LIFUNE), la entidad debió desembolsar más de 3,5 millones de pesos. El documento reveló además deudas de servicios, contratos de indumentaria superpuestos, salarios impagos y transferencias bancarias no justificadas.
Para regularizar las obligaciones pendientes con la liga oficial y permitir la continuidad deportiva, la institución abonó $3.597.000. Dicho importe cubrió cuatro conceptos principales: una multa por incidentes y suspensión de un partido de divisiones inferiores disputado en 2024 ante Alianza; cuotas de mantenimiento adeudadas correspondientes al año 2026 hasta agosto inclusive; un reclamo de Unión Vecinal por la inclusión indebida de un futbolista suspendido en Reserva; y el arancel por un trámite de protesta de puntos contra Don Bosco ingresado sin los requisitos administrativos reglamentarios.
El relevamiento contable detectó movimientos bancarios periódicos por importes de varios millones de pesos girados a dos personas ajenas a la institución, de los cuales no existen constancias que justifiquen su concepto ni su respaldo documental. La conducción actual informó que mantiene en su poder el detalle de estas operaciones y que no lo incluyó en el informe público para resguardar datos personales, pero confirmó que la documentación quedará a disposición de las autoridades competentes para su debida investigación legal. Asimismo, se solicitó formalmente a Eduardo Hermosilla la rendición de los fondos de la subcuenta de fútbol, ingresos por bingos, recaudaciones por el último clásico ante Alianza como local y un aporte provincial de $50.000.000 destinado a obras y mantenimiento que permanece sin rendir en el club pero si que fue rendido al gobierno provincial. En un principio se había objetado la rendición, después eso se arregló pero en el club no hay facturas ni datos de las obras que se hicieron en fútbol, que se quedó con 25 millones, 20 millones de básquet y 5 millones de folclore. “No tenemos datos de ninguna actividad”, dijo el presidente.
En el predio deportivo de la calle 1° de Mayo se identificó un pasivo de aproximadamente $30.000.000 con la cooperativa COPELCO. Pese a que desde la gestión saliente se había informado públicamente que la situación estaba regularizada, la auditoría comprobó la existencia de un convenio firmado en julio de 2026 por 12 cuotas superiores a $2.500.000, al que se suma un consumo corriente mensual cercano a los $2.000.000. Al asumir las nuevas autoridades, las dos primeras cuotas se encontraban impagas, generando un compromiso mensual acumulado que supera los $5.000.000. A esto se sumó otra deuda por gas de $353.249 que debió ser cancelada en octubre.
Conflictos y reclamos con marcas de indumentaria
El informe detalló compromisos simultáneos con dos proveedores de indumentaria:
- FLY: La firma intimó al club por una deuda de $2.300.000 por prendas entregadas desde septiembre de 2025 con menos del 50% abonado. Al consultar por la ropa faltante, en la utilería solo se halló una caja con medias usadas y un pantalón corto. La empresa advirtió que el contrato rige hasta marzo de 2027 y que el uso de indumentaria de otra marca podría derivar en una demanda de rescisión con penalidades estimadas en cerca de $20.000.000.
- Santo Sport: La gestión anterior firmó un acuerdo por $43.000.000 en octubre de 2025, estando aún vigente el vínculo con FLY. Ante un reclamo de saldo por $4.000.000, la nueva dirigencia debió pagar el 40% pendiente para evitar acciones legales. Entre los lotes recibidos se detectó indumentaria de fútbol adaptado —disciplina que el club no practicaba— y camisetas con publicidad de la UOCRA sin registros de ingresos económicos por dicho patrocinio.
Deudas con plantel técnico y jugadores
En el ámbito deportivo profesional y formativo se atendieron dos reclamos salariales pendientes de la gestión anterior:
- Rodrigo Galdame: El futbolista reclamó un haber adeudado de agosto de 2026 por $1.000.000 y retenía el conjunto titular número 5 de Primera División, lo que había obligado al equipo a jugar encuentros oficiales sin esa camiseta. El club acordó un pago parcial de $600.000 y reintegró los gastos de encomienda para recuperar la indumentaria.
- Preparador físico: El preparador físico de Primera División exigió el pago de sus haberes por el último mes trabajado, correspondiente a una suma de $800.000, la cual fue cancelada por la institución.
Reclamo de corralón por compra previa a la asamblea
El 21 de octubre de 2026, representantes del corralón Sapag notificaron al club una deuda impaga de $1.671.089,95 en concepto de materiales de construcción retirados a cuenta a fines de agosto por Eduardo Hermosilla. La operación se efectuó con remito firmado cuando el mandato de la comisión directiva anterior ya había vencido el 31 de julio de 2026 y antes de que se llevara a cabo la asamblea de renovación de autoridades, quedando el saldo a cobrar a nombre del club.







