El museo Carmen Funes cumple 42 años: la historia de Plaza Huincul también se cuenta a través de sus dinosaurios

Mantiene vigente una tarea que trasciende generaciones: preservar los vestigios del pasado y convertirlos en conocimiento para el presente y el futuro de Plaza Huincul.

Inaugurado el 1 de noviembre de 1984, el museo municipal se convirtió en una referencia paleontológica de la Patagonia. Su historia comenzó dos años antes, con la llegada de los primeros fósiles, y hoy conserva piezas de enorme valor científico.

El museo municipal Carmen Funes de Plaza Huincul cumple este domingo 1 de noviembre 42 años desde su inauguración oficial. Cuatro décadas en las que pasó de ser una iniciativa vinculada con los primeros hallazgos fósiles de la zona a convertirse en una institución de referencia para la paleontología y la preservación del patrimonio natural de la Patagonia.

Aunque la apertura formal ocurrió en 1984, el camino comenzó en 1982, cuando llegaron los primeros restos fósiles que impulsaron las gestiones para crear un espacio destinado a conservar y exhibir la riqueza paleontológica de la región.

El nombre elegido fue un homenaje a Carmen Funes, conocida como «La Pasto Verde», una figura histórica considerada una de las primeras pobladoras de la zona de la aguada, cuyo recorrido quedó ligado a los orígenes de Plaza Huincul.

Con el paso de los años, el museo reunió una colección de cientos de ejemplares de vertebrados y múltiples holotipos, piezas fundamentales para el estudio y la identificación de especies. Ese patrimonio lo ubicó entre los espacios científicos y culturales más reconocidos de la provincia.

Entre sus principales atractivos sobresalen las réplicas a tamaño real del Argentinosaurus huinculensis, uno de los dinosaurios herbívoros de mayores dimensiones conocidos, y del Giganotosaurus carolinii, uno de los grandes depredadores que habitaron el territorio patagónico.

Pero el valor del Carmen Funes no se limita a sus exhibiciones. También representa una puerta de acceso a millones de años de historia natural y una referencia para investigadores, estudiantes, vecinos y visitantes que buscan conocer el pasado de una región que hoy es reconocida en el mundo por sus descubrimientos paleontológicos.

A 42 años de su inauguración, el museo mantiene vigente una tarea que trasciende generaciones: preservar los vestigios del pasado y convertirlos en conocimiento para el presente y el futuro de Plaza Huincul.