El daño por agua en los yacimientos petroleros es enorme ¿aguantarán más lluvias sin afectar la producción de Vaca Muerta?

En estos días con un poco de sol, ¿qué deberían hacer las empresas? Trazar nuevos caminos?

La semana pasada, el gobernador Rolando Figueroa anunció la emergencia climática en toda la provincia por las lluvias del fenómeno El Niño.

Se repiten constantemente imágenes de crianceros que deben ser rescatados, pacientes graves que son trasladados en vuelos sanitarios. Pero se habla menos de los problemas que está generando el anegamiento de caminos en la industria petrolera.

Figueroa comentó “hemos recorrido y estamos recorriendo la provincia. Estamos estudiando el fenómeno, que descarga precitaciones muy abundantes que no se pueden predecir”.

“Es un fenómeno muy complejo y no hay estructura (ni infraestructura) que soporte las abundantes precipitaciones que produce”, agregó.

En esa infraestructura se encuentran rutas pero también caminos de accesos secundarios, que en la región se conocen como picadas, por donde transitan a diario camiones con cargas pesadas, vehículos de transporte de personal y camionetas.

En momentos de tormentas, se había explicado en el pasado que las empresas determinan si el operario es indispensable para sostener la producción, porque realiza una tarea que debe hacerse 24/7 o si es dispensable, su tarea se puede parar sin afectar la producción.

Los que son indispensables deben regresar a descansar y cumplir su turno, son trasladados hacia su casa y llegan sus reemplazos en medio de la tormenta. Los que no, muchas veces se quedan a dormir en el campamento, en el campo sin regresar. Es un sistema que funciona en la emergencia, pero ¿hasta cuándo?

Las previsiones indican que lloverá en los próximos meses y la capacidad de filtrar agua de la tierra está al límite. ¿Se deberían abrir nuevos caminos? Un tema que deberá resolverse en los próximos días, antes de que regrese la lluvia.