Gianluigi recibió un sensor donado, pero su familia continúa esperando una respuesta del ISSN

Luego de que se hiciera público el reclamo, la familia recibió la ayuda de otra madre que atraviesa una situación similar.

Luego de que se hiciera público el reclamo por la falta de cobertura de un sensor de monitoreo continuo de glucosa para Gianluigi Martín Castillo, un niño de seis años con diabetes, la familia recibió la ayuda de otra madre que atraviesa una situación similar.

Laura, mamá de un joven con diabetes tipo 1, se comunicó con la familia y decidió colaborar con un sensor FreeStyle para Gianluigi. Desde entonces, el dispositivo le permite contar con una alternativa frente a los controles mediante pinchazos que debe realizarse diariamente.

Sin embargo, la solución es provisoria. La familia asegura que no recibió hasta el momento ninguna respuesta del Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN), ni una revisión del pedido de cobertura que había sido rechazado.

Ahora esperan volver a consultar con la diabetóloga infantil durante octubre, para evaluar cómo continúa el tratamiento y definir los próximos pasos.

El costo de mantener el sensor

Uno de los principales problemas es el costo del dispositivo. Según explicó la familia, los sensores deben reemplazarse periódicamente: algunos modelos tienen una duración aproximada de 15 días y otros pueden extenderse por varios meses, dependiendo del dispositivo.

En el caso de los sensores que deben renovarse con mayor frecuencia, la familia señala que el costo supera actualmente los 100.000 pesos, un gasto que deben afrontar de manera particular si no existe cobertura de la obra social.

La situación económica se suma a los gastos habituales que demanda el tratamiento. Según explicó la familia, el ISSN cubre las insulinas y actualmente entrega tres cajas de tiras reactivas por mes, una cantidad que consideran insuficiente para la cantidad de controles que necesita Gianluigi.

Por ese motivo, deberán solicitar a la médica tratante una nueva receta para intentar acceder a cinco cajas de tiras reactivas mensuales.

Una enfermedad que requiere controles permanentes

La familia sostiene que Gianluigi atraviesa episodios de hipoglucemia e hiperglucemia que obligan a extremar los controles de glucemia. A esto se suma una alimentación estricta que, según explican sus padres, también representa un costo importante.

En la nota publicada anteriormente, la familia había señalado que hay jornadas en las que el niño necesita entre seis y siete controles mediante pinchazos en los dedos.

A las dificultades propias del tratamiento se suma, según explican sus padres, el retraso madurativo que presenta Gianluigi, lo que hace más complejo que pueda comprender por qué debe respetar determinadas pautas alimentarias, recibir insulina o evitar determinadas situaciones.

“Es muy complicado”, resumió su familia, que asegura sentirse desbordada por los costos y por la atención permanente que requiere el niño.

Mientras esperan la próxima consulta con la diabetóloga infantil, el sensor recibido como donación permitió aliviar parcialmente la situación, pero el reclamo de fondo continúa vigente: la familia busca que el ISSN revise el pedido y evalúe la cobertura del dispositivo que Gianluigi necesita para el seguimiento de su diabetes.

Por ahora, el sensor llegó gracias a la solidaridad de otra familia que conoce de cerca lo que implica convivir con la diabetes tipo 1. El problema de la cobertura, en cambio, continúa sin una respuesta oficial.