¿Por qué las organizaciones criminales tienen drones? en Huincul secuestraron 4 equipos en un kiosco narco

Por ahora se utilizarían en vigilancia y logística pero preocupa que son cada vez más sofisticados y se consiguen en línea

Durante el mes de septiembre, un exitoso operativo de allanamientos en varios domicilios de Plaza Huincul permitió el secuestro de dinero, armas, drogas y también cuatro drones.

Un informe de la CNN en Español, publicado esta semana, detalla para qué se utilizan estos equipos dentro de las organizaciones criminales, que es ampliamente utilizado en México, Colombia, Brasil y otros países centroamericanos.

Según el reporte de la CNN, los primeros usos de drones con fines delictivos en América Latina se registraron en las prisiones, principalmente en Brasil. “Los drones reemplazaron a las palomas que antes se usaban para entregar mensajes y pequeños paquetes, ofreciendo más ventajas y una fácil disponibilidad de bienes en el mercado negro, incluidas armas, paquetes de droga, alimentos, licor, teléfonos celulares y todo tipo de contrabando que encontró una vía aérea para ingresar a las prisiones”, dice el sitio especializado Insight Crime. Básicamente desde 2014 se han registrado drones intentando contrabandear productos prohibidos en las cárceles.

Pero en la última década se fueron convirtiendo en una herramienta estándar del mundo criminal. Paddy Ginn, experto senior de la Global Initiative against Transnational Organized Crime (GI-TOC), destaca que el uso actual se divide en cinco categorías: vigilancia, logística, ataque, señalización y coordinación.

En el caso mencionado de Huincul, se trata de equipos de baja complejidad, de tipo comercial que muy probablemente se utilicen para vigilancia de bandas contrarias y también de las fuerzas policiales. Por ello es cada vez más relevante el mapeo que realiza la División Antinarcóticos de Cutral Co para identificar lugares que están conectados para la venta de droga al menudeo. Pero las organizaciones criminales también establecen sistema de vigilancia para las fuerzas de seguridad.

El pasado 4 de septiembre, la policía incautó 13 millones de pesos en efectivo, unas 300 dosis de cocaína también marihuana. Había balanzas en funcionamiento, tres armas de fuego y cartuchería en general, un pistolón calibre 28, un revolver calibre 38 y un arma de fabricación casera. Llamó la atención que también tenían 4 drones.