El 18 de agosto de 1918, una llamarada en el Pozo N.º 1 permitió comprobar la existencia de gas en las profundidades de Plaza Huincul. Dos meses después, el mismo pozo comenzaría a producir petróleo y daría inicio a una historia que transformaría a Neuquén.
El episodio duró apenas unos instantes, pero quedó asociado a uno de los capítulos fundacionales de la historia petrolera neuquina.
Era el 18 de agosto de 1918 cuando el operario Cipriano Salto se acercó a la boca del histórico Pozo N.º 1 de Plaza Huincul. Llevaba un farol. Al aproximarlo al pozo, el gas acumulado entró en contacto con la llama y provocó una llamarada seguida de una pequeña explosión.
El susto fue inmediato. Pero también lo fue la comprobación: allí abajo había gas.
El fenómeno tenía una particularidad. El gas no tenía olor y, por entonces, no existían los mecanismos de detección que hoy permiten identificar este tipo de escapes. Fue el fuego el que terminó revelando aquello que permanecía invisible.
La llamarada constituyó una confirmación empírica de que las perforaciones realizadas por el equipo del Patria habían alcanzado una zona con presencia de hidrocarburos a gran profundidad.
Pero todavía faltaba lo más importante.
Del gas al petróleo
El episodio ocurrió poco más de dos meses antes de que el Pozo N.º 1 entregara el resultado que cambiaría la historia de la región.
El 29 de octubre de 1918 surgió formalmente el petróleo. El crudo negro brotó del mismo pozo y convirtió aquella perforación en el punto de partida de la actividad hidrocarburífera de la cuenca neuquina.
La secuencia permite dimensionar la importancia de aquel episodio de agosto. Primero apareció una señal que confirmó la existencia de gas. Después llegó el petróleo.
A más de un siglo de distancia, la escena del operario acercando un farol a la boca del pozo puede parecer casi anecdótica. Sin embargo, aquel instante terminó funcionando como una evidencia concreta de lo que se encontraba bajo el suelo de Plaza Huincul.
El Pozo N.º 1 no solo anticipó el descubrimiento del petróleo. También abrió la puerta a una actividad que, con el paso de las décadas, convertiría a Neuquén en uno de los principales territorios hidrocarburíferos de la Argentina.
Un pedido para reconocer al gas
La importancia histórica de aquel episodio volvió a ponerse sobre la mesa recientemente.
Durante julio pasado, la Agrupación 29 de Octubre – Veteranos Ypefianos de Plaza Huincul y Cutral Co presentó ante el Concejo Deliberante de Plaza Huincul una solicitud para que el 18 de agosto sea promovido como Día Provincial del Gas.
La iniciativa también plantea impulsar el reconocimiento de esta fecha a nivel nacional, con el objetivo de poner en valor el episodio ocurrido en el Pozo N.º 1 y su importancia dentro de la historia de los hidrocarburos en la Argentina.








