Axel Sambueza recorre los barrios de Cutral Co y Plaza Huincul en bicicleta o moto para recuperar latas que los vecinos separan o que encuentra en la vía pública. Después, el material sigue un recorrido que termina en una recicladora de la comarca y luego en una metalera de Río Negro. En el camino, el reciclaje se convirtió para él en una forma de generar ingresos y abrir nuevas oportunidades laborales.
Una lata que termina en un cesto de basura puede tener otro destino. Para Axel Sambueza, ese destino comienza muchas veces arriba de una bicicleta.
Hace cuatro años decidió comenzar a recuperar latas de aluminio que encontraba en las calles y en los cestos de basura de Cutral Co. Con el tiempo, los vecinos comenzaron a sumarse: separan las latas que consumen en sus casas y lo llaman para que pase a retirarlas.
Axel hace el recorrido en bicicleta y con un carro enganchado o en moto, donde va acumulando el material. Pedalea por los distintos barrios, pasa por las viviendas que lo contactaron y carga las bolsas que los vecinos prepararon.
También recibe residuos reciclables de personas que quieren colaborar pero no tienen tiempo, movilidad o medios para trasladarlos hasta los puntos verdes. En esos casos, Axel se ocupa del retiro y recibe, cuando corresponde, una colaboración.
El trabajo no termina en el barrio.
De los barrios a la recicladora
Una vez reunido el material, las latas continúan su recorrido. Axel las lleva hasta una recicladora de la comarca, donde el material recuperado entra en una nueva etapa dentro del circuito de reciclaje.
El viaje permite entender que detrás de una lata que alguien separa en su casa existe una cadena de trabajo: alguien la consume, otra persona decide no tirarla, Axel la retira en su bicicleta, la transporta y finalmente el material llega a quienes pueden procesarlo y comercializarlo.
Así, lo que comenzó como un residuo domiciliario termina formando parte de un circuito económico que involucra a vecinos, recolectores, recicladores y empresas.
Más de 5.000 latas recuperadas
Axel calcula que durante estos cuatro años logró recuperar más de 5.000 latas. El número es importante, pero detrás de cada una hay un recorrido. Algunas fueron encontradas directamente en la calle. Otras fueron entregadas por familias que decidieron separar sus residuos. Y otras llegan desde comercios que quieren colaborar con la iniciativa.
“En la basura siempre hay una oportunidad de generar dinero. Solo es cuestión de ensuciarse las manos”, sostiene.
El reciclaje también le permitió acceder a otros trabajos. Vecinos que lo conocieron a partir de la recolección comenzaron a convocarlo para limpiar patios, realizar podas de árboles o retirar residuos.
No tiene un empleo fijo, pero encontró en esta actividad una manera de generar ingresos y, al mismo tiempo, construir una red de contactos en los barrios.
Una bicicleta que se convirtió en herramienta de trabajo
La imagen de Axel recorriendo la comarca con su bicicleta y su carro resume buena parte de la historia. No cuenta con un vehículo para realizar los recorridos. La bicicleta es su medio de transporte y el carro, la herramienta que le permite trasladar aquello que los demás ya no necesitan.
También recupera bidones plásticos de cinco litros, que intercambia por jabón líquido para utilizar en su casa.
Ahora, además, decidió darle un objetivo particular a la recolección de latas: juntar dinero para el Día del Niño.
Por eso pide la colaboración de los vecinos de Cutral Co y Plaza Huincul. Quienes tengan latas pueden comunicarse con él para coordinar el retiro. Los comercios que quieran participar también pueden solicitarle tachos para separar el material. El contacto es 299 622-6923.
La historia de Axel no comienza ni termina en una lata. Comienza en una casa que decide separar los residuos, continúa en una bicicleta que recorre los barrios, sigue en una recicladora, en una metalera de Rio Negro y termina, después de varias etapas, con un material que vuelve a tener valor.
Para él, además, ese recorrido representa algo más: una forma de trabajar cuando no hay un empleo fijo y una oportunidad de convertir lo que otros desechan en un ingreso para su familia.








