Familiares de Salvador Ferreira hicieron pública la denuncia sobre las presuntas irregularidades registradas en el procedimiento de su hermano muerto y reclamaron que la justicia realice la exhumación del cuerpo y disponga la necropsia.
Juan José Ferreira, es hermano de Salvador, y en nombre de sus familiares, encabezó la demanda pública. Todavía no la presentaron de manera formal ante la fiscalía, según explicó porque aguarda que sean convocados para que les informen qué pasará con la investigación iniciada.
“Lo que queremos hacer público es todo el accionar de la Policía que ha tenido desde el 16 de julio, día que murió mi hermano. Tenemos unas personas identificadas que intervinieron en el proceso de investigación. Queremos lograr que nos escuche el Ministerio Público Fiscal porque todavía no nos convoca”, comenzó a explicar Juan José a este medio.
En esa misma línea mencionó que su familia quiere “lograr la exhumación del cuerpo de mi hermano y la necropsia. Que se nos entregue como debió haber sido para que nosotros dispongamos de los restos como corresponde”. Agregó que se vieron enfrentados a una “red de mentiras que hemos visto desde hace seis días, después de hablar con las distintas personas”.
El ojo está puesto en lo que la familia considera como la “desinformación que provocó la Policía y las mentiras que nos dijeron en comisaría. Hay un oficial con un compartamiento muy raro. Él tenía conocimiento, por lo menos, que Salvador Ferreira tenía familia”. Sin embargo, “llamó a otras personas para que reconocieran el cuerpo”, menos a los familiares.
“Todo el mundo ocultó que Salvador tenía familia”, sostuvo. Criticó que el oficial que los atendió en la comisaría 14° “estaba más apurado para que le firmáramos el trámite de la cremación, en lugar de explicarnos por qué razón no nos buscaron o no nos encontraron”.
Salvador murió a raíz de un suicidio. Sin embargo, conforme pasan los días, las dudas sobre si esa fue la causa se acrecientan en la familia Ferreira. “No se entiende por ningún lado, nos genera dudas y por eso pedimos encarecidamente al MPF que se haga la exhumación y necropsia, que se despejen todas las dudas, que se deslinden las responsabilidades de los involucrados, se apliquen las sancioes correspondienets y nos entreguen el cuerpo de mi hermano para que podamos disponer nosotros dándole los honores como hubiese correspondido y nos dejen comenzar el duelo”, enfatizó.
El dolor más profundo que tiene la familia es el haberse enterado a través de las redes sociales y las condolencias que les llegaban a los celulares por la muerte de Salvador. “Nadie de la familia vio el cuerpo”, subrayó.
Los familiares también se interrogan por qué razón los miembros de la familia, dueños de la casa donde ocurrió el hecho, no los contactaron, fueron reticentes a brindarles información sobre lo sucedido y hasta de entregarles algunas de las pertenencias de su hermano, según describió Juan José.
Sí supieron que tanto el celular como la computadora fueron secuestrados por los investigadores.
En este tiempo que pasó, pudieron empezar a dilucidar a través de las consultas que ellos mismos realizaron con diferentes personas cómo se desencadenaron los hechos. Esto es: quién convocó a la Policía, cómo fue el reconocimiento de la identidad, y otras circunstancias.
“Las personas vinculadas al domicilio (donde vivía su hermano) son todos familiares entre sí y a excepción del policía, los testimonios obtenidos son todos de ellos. No se averiguó, cotejó, investigó nada. Incluso tenían indicios que Salvador tenía familia y ellos decidieron. El médico forense constató ahí la muerte y nos informaron que no era necesario hacer la autopsia. No se respetaron las normativas, ni protocolos para el levantamiento de pruebas, de traslado. Acá se apresuró todo”, apuntó.
Y agregó “creo que informaron que no hay familia, nadie lo conoce, y lo tildaron de indigente desde ese primer momento”. “Si fue suicidio como lo califican por qué no nos buscaron, por más que nos duela, en ese lapso de 72 horas que tienen de tiempo para hacer la autopsia encontrás a la familia, pero operaron de esta forma, se saltearon todos los protocolos, pasos y trámites y una vez que dieron aviso, la fiscalía manda un oficio a Desarrollo Social, para que se haga cargo del servicio social”, relató.
Finalmente, la familia esperará que en los próximos días y antes del cierre del legajo sean convocados por la fiscalía. En esa instancia y antes de que se cierre la causa, analizarán constituirse en querellantes para hacer los pedidos formales.







