Este viernes 1 de mayo comenzó la edición 20 del Festival del Chef Patagónico, la fiesta nacional que reúne a lo mejor de la gastronomía de esta región.
En la primera jornada se presentó la provincia de Neuquén, con Alejandro Eugenio Sura y Verónica Polich como chefs estelares pero también hubo participación de estudiantes de gastronomía de la Tecnicatura en Gastronomía de Zapala y la Escuela de Cocineros Patagónicos donde se capacita Micaela Yuffrida, de la comarca petrolera.
Además de esta presentación neuquina, se pudo ver la cocina de Gustavo Rapretti de Chubut, de Santa Cruz con Guillermo Vergara y de Chile.
La fiesta no solo convoca a reconocidos chefs, sino que también pone en valor la identidad culinaria neuquina. “No solamente consolidamos a los gastronómicos reconocidos, sino también a muchísima gente que muchas veces está en el anonimato, que cocina con productos típicos y recetas ancestrales que nos identifican”, remarcó el subsecretario de Turismo de la provincia, Sergio Sciacchitano.
El predio, especialmente acondicionado para la ocasión, permite recorrer múltiples espacios y experiencias. “Es un espacio de más de nueve mil metros cuadrados que ofrece propuestas en sectores cubiertos y al aire libre, con patio de cocina regional, patio gourmet, mercado de productores, paseo de artesanías y un auditorio con capacidad para más de cuatrocientas personas”, explicó Cerda, quien además destacó el carácter participativo de las clases magistrales: “Son propuestas abiertas donde el público también puede interactuar y degustar”, dijo.
En esos espacios de cocina regional está presente Eber Pérez, chef de Plaza Huincul, que va consolidando su participación en eventos patagónicos a fuerza de buen sabor y profesionalidad.
En la inauguración estuvo el gobernador Rolando Figueroa, quien presentó la actualización del Manual de Implementación del Sello de Distinción de la Gastronomía Neuquina, incorporando una nueva categoría: Embajador del Vino Neuquino, con el objetivo de fortalecer la integración entre producción, gastronomía y turismo.
La actualización del Sello responde a una mirada estratégica que busca completar el círculo entre el productor y la mesa del turista, integrando a todos los eslabones de la cadena de valor. De esta manera, el programa no solo distingue la calidad gastronómica, sino que incorpora formalmente al vino neuquino como un componente central de la identidad regional.
La nueva categoría de Embajador del Vino Neuquino reconoce a aquellos actores vinculados a la actividad vitivinícola que, por su trayectoria, conocimiento técnico y compromiso, contribuyen a la puesta en valor y difusión del patrimonio enogastronómico de la provincia.






