El tribunal colegiado que integran Vanessa Macedo Font, Florencia Martini y Walter Trincheri dará a conocer el lunes el veredicto del juicio por el homicidio de Luciano Hernandorena. Hoy, antes de finalizar la audiencia, el acusado del crimen Rodrigo Gabriel Abarzúa habló por primera vez.
Cuando la jueza le preguntó si quería aportar algo respondió que sí. Relató cómo llegó al lugar y cómo se encontraron con la víctima, a quien dijo no conocer ni tener trato anterior. Describió cada uno de los movimientos de esa noche y luego del encontronazo que tuvo con Hernandorena, y que terminó con la pelea y el crimen, se preparó al día siguiente para ir a trabajar a Añelo, donde cuidaba caballos, y que fue el lugar donde lo encontraron y detuvieron.
“Yo soy inocente”, señaló al concluir.
Antes, tanto la fiscalía a través del fiscal jefe Gastón Liotard, hizo su alegato de 40 minutos y recordó la promesa de derribar el principio de inocencia de Abarzúa.
“La calidad y cantidad de los testimonios fue asombrosa. Relatamos de manera cronológica los hechos, entre ellos los testimonios y las evidencias científicas”, sostuvo. Luego resaltó que: “Todos menos uno fueron a divertirse”. Criticó las condiciones en las que se desarrolló la fiesta clandestina aunque dijo que el foco no era ese sino el homicidio.
Detalló cuáles fueron los testigos de la fiesta que llegaron al juicio y los aportes de los peritos criminalísticos. Finalmente pidió la declaración de responsabilidad para Abarzúa, por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

El abogado de la querella, Omar Pérez, adhirió a los pedidos de la fiscalía. “Pocas veces sucede que tenemos testigos presenciales del hecho, que vieron a una persona con un arma disparar”, dijo. Destacó la declaración del perito de parte Enrique Prueger quien aportó que la herida fue provocada a una distancia de 60 centímetros a un metro.
También está convencido de haber derribado los principios de inocencia y de la duda razonable para pedir la declaración de responsabilidad de Abarzúa.
La abogada particular del acusado, Melina Pozzer describió lo que a su entender fueron las falencias de la investigación y recalcó que en el lugar transitaron al menos 30 personas. “El lugar no fue preservado. El escenario de la fiscalía es dentro del local y eso no estuvo preservado”, señaló.
Dijo que la vaina no se encontró adentro sino afuera y que: “nadie habla de eso”. La abogada describió que no está el proyectil secuestrada ni vaina del proyectil tampoco las huellas dactilares. “El arma de fuego no está resultado si fue o no disparada”, apuntó.
“No hay ninguna prueba peritada en relación a las manos de mi asistido, ni de la ropa peritada para ver si tenía pólvora. La fiscalía y la querella no lograron probar la teoría del caso y a la luz de la evidencia que se produjo en juicio, el tribunal se pronuncie por un veredicto de no responsabilidad.
Una vez concluidas todas las partes, la jueza que dirigió el debate anunció que el próximo lunes a las 12:30 se conocerá el veredicto.
Afuera del edificio judicial, estuvieron los familiares y amigos de Luciano.







