Personas que utilizan el predio para juntadas nocturnas generaron roturas en el paseo que recuerda a la primera pobladora, Carmen Funes.
El lugar está en el ingreso este a Plaza Huincul, sobre la ruta 22, en el lugar donde Carmen Funes tenía una “aguada”, un lugar donde había agua para que tomen los animales y para que los viajeros pudieran descansar.
Desde la dirección de Turismo se realizó una restauración del lugar, que estuvo abandonado por mucho tiempo. Se habían mejorado los caminos del recorrido, los puentes de madera y se había limpiado el lugar.
Pero al llegar esta semana se encontraron con botellas de vino, latas de cerveza, que las cercas de los senderos estaban rotos. “Fue muy triste porque uno trata de ir, hacer el trabajo como corresponde y estos daños no nos permiten avanzar, ahora volvimos a limpiar el espacio, arreglar lo que ya estaba arreglado”, contó la directora, Vanesa Gutiérrez.
Además se robaron las maderas que se habían recuperado para utilizar en el sendero. “Los dejamos listos para usar y cuando fuimos ya no estaban”, dijo la directora y lamentó “los que dañan no toman conciencia del valor histórico que tiene el lugar, lo que significa para la ciudad”.







