A 27 años del histórico paro petrolero de 1999, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado inauguró un monumento en memoria de su histórico dirigente. La obra fue emplazada en el nuevo Parque Industrial de Rincón de los Sauces y tiene 12 metros de altura y un peso de 16 toneladas.
Una de las jornadas que quedaron grabadas en la historia del sindicalismo petrolero de la región, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa inauguró este miércoles un monumento en homenaje a Guillermo Juan Pereyra, histórico dirigente de la organización y una de las figuras centrales de la actividad hidrocarburífera neuquina.
El monumento fue emplazado en el nuevo Parque Industrial de Rincón de los Sauces, sobre la Ruta 5. La obra tiene 12 metros de altura y pesa 16 toneladas, y busca reconocer la trayectoria de Pereyra tanto en el ámbito gremial como en su posterior recorrido político.
Pereyra fue secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, además de diputado provincial y senador nacional por Neuquén. Su trayectoria estuvo estrechamente vinculada al crecimiento de la actividad petrolera y a la representación de los trabajadores del sector.
El acto fue encabezado por el actual secretario general del Sindicato, Marcelo Rucci, y el secretario general adjunto, Ernesto Inal, junto con integrantes de la comisión directiva.
Participaron además las diputadas provinciales Daniela Rucci y Paola Cabeza, César Godoy, en representación de la UOCRA, representantes de cámaras empresariales, autoridades locales, trabajadores y familiares de Guillermo Pereyra.
El recuerdo del paro de 1999
La inauguración se realizó en una fecha especialmente significativa para el sindicato: el aniversario del paro petrolero del 9 de septiembre de 1999, una protesta que tuvo como epicentro a Rincón de los Sauces y que marcó un punto de inflexión para los trabajadores de la actividad.
Por entonces, el sector atravesaba un período de fuertes transformaciones, con despidos, modificaciones en las condiciones laborales y un escenario de creciente conflictividad. La protesta alcanzó rápidamente una dimensión regional y provocó la paralización de cientos de pozos petroleros.
El conflicto estuvo encabezado por Guillermo Pereyra y tuvo entre sus protagonistas a dirigentes que posteriormente ocuparían lugares centrales en la conducción sindical, entre ellos Marcelo Rucci.
Durante el homenaje, Rucci reivindicó aquella jornada como uno de los momentos fundacionales de la identidad del sindicato y destacó el rol que tuvo Pereyra en la defensa de los trabajadores.
La huelga de 1999 es recordada por la organización como una gesta de resistencia y como una demostración de fuerza en un momento en que el sindicato todavía no contaba con la estructura que alcanzaría durante las décadas siguientes.
Un reconocimiento que comenzó en 2012
El vínculo entre Pereyra y Rincón de los Sauces también había sido reconocido institucionalmente años atrás.
En 2012, Guillermo Pereyra fue declarado Ciudadano Ilustre de Rincón de los Sauces, en reconocimiento a su trayectoria y a la relación que mantuvo con la localidad, particularmente vinculada al desarrollo de la actividad petrolera.
La inauguración del nuevo monumento profundiza ahora ese reconocimiento y deja una referencia permanente en uno de los principales puntos de actividad hidrocarburífera de la ciudad.
Durante el acto, fueron convocados además trabajadores jubilados que participaron de la histórica jornada de 1999. El momento permitió reunir a distintas generaciones del sector petrolero frente al monumento que recuerda a quien durante años condujo la organización sindical.
Ernesto Inal destacó la permanencia del legado de Pereyra dentro del Sindicato y sostuvo que su figura forma parte de la historia de la institución.
Por su parte, Martín Pereyra recordó la fuerte identificación de su padre con la actividad petrolera y con la defensa de los trabajadores.
Una figura que trascendió lo gremial
La figura de Guillermo Pereyra excedió el ámbito estrictamente sindical. Su trayectoria también estuvo marcada por su participación en la política neuquina, donde ocupó una banca como diputado provincial y posteriormente como senador nacional.
Sin embargo, su principal construcción de poder estuvo ligada al Sindicato de Petróleo y Gas Privado, organización que condujo durante décadas y que se convirtió en uno de los actores de mayor peso dentro de la actividad hidrocarburífera de la Patagonia.
El monumento inaugurado en Rincón de los Sauces representa, en ese sentido, algo más que un homenaje personal. Es también una forma de preservar la memoria de una etapa en la que el sindicalismo petrolero enfrentó despidos, cambios estructurales y conflictos laborales que terminaron definiendo buena parte de su identidad.
A 27 años del paro de 1999, los protagonistas de aquella jornada volvieron a encontrarse en Rincón.
Esta vez, no frente a un piquete ni ante los pozos paralizados, sino frente a un monumento de 12 metros que busca convertir aquella historia en memoria permanente.







