En una jornada clave para el desarrollo energético de la región y la dinamización económica local porque es la primera de muchas audiencias ambientales que se realizarán relacionadas con la puesta en producción en Vaca Muerta de cinco áreas concesionadas a YPF para extraer gas.
El intendente de Plaza Huincul, Claudio Larraza, participó y dijo que la ciudad debe prepararse para aprovechar las oportunidades que abre el desarrollo de Vaca Muerta y Argentina LNG. “Tenemos que gestionar hoy, pensando en la ciudad que vamos a tener”, subrayó.
“Plaza Huincul tiene que estar donde se define el futuro de Vaca Muerta”, reiteró. El jefe comunal remarcó que el desafío no se limita a acompañar la llegada de nuevas inversiones, sino que implica preparar a la ciudad en infraestructura, servicios, capacitación, formación de mano de obra y articulación con el sector privado, de manera que los vecinos y las empresas locales puedan participar de las oportunidades que genere el crecimiento de la actividad.
“Tenemos que gestionar hoy pensando en la ciudad que vamos a tener mañana. Esta oportunidad nos obliga a prepararnos y a trabajar para que el desarrollo signifique más empleo, más actividad económica y mejores oportunidades para nuestra comunidad”, expresó.
Participaron también cámaras, trabajadores, instituciones y vecinos vinculados directa o indirectamente con la actividad hidrocarburífera.

Este 10 de septiembre, se llevó a cabo la audiencia ambiental en las instalaciones del hotel Antu Malal de Plaza Huincul, con la asistencia de unas cincuenta personas —entre vecinos, técnicos y representantes del gremio UOCRA—, en la que se expuso la documentación técnica del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) correspondiente a la Planta Integrada de Tratamiento de Gas (IGTP) y Facilidades Asociadas, enmarcada en el proyecto Argentina LNG de YPF y Eni.
Las instalaciones operativas se localizarán en el bloque Meseta Buena Esperanza, ubicado a 22 kilómetros al norte de Cutral Co y Plaza Huincul, conectando directamente a través de la Ruta Provincial Nº 17. El objetivo principal de la planta es la recepción, separación y tratamiento primario del gas crudo proveniente de los bloques no convencionales Las Tacanas, Aguada Villanueva y Meseta Buena Esperanza. Posteriormente, el gas procesado y los hidrocarburos líquidos se transportarán hacia Sierra Grande, en el Golfo San Matías (Provincia de Río Negro), para su licuefacción y exportación.
De acuerdo con el informe elaborado por el equipo profesional de la consultora Geólogos Asociados S.A., la infraestructura contemplará:
- Superficie e instalaciones: Un predio a permisar de 525 hectáreas. La planta operativa (IGTP) abarcará 54,9 hectáreas, a las que se suman 15,4 hectáreas para el predio de antorchas y 120 hectáreas destinadas a facilidades constructivas temporales (TCF).
- Acceso vial: Un camino de acceso de 2.300 metros de longitud desde la Ruta Provincial Nº 17.
- Suministro de agua: Un Sistema de Captación de Agua (SCA) sobre el río Neuquén y un acueducto de conducción para el abastecimiento operativo.
Las ciudades de Cutral Co y Plaza Huincul integran el Área de Influencia Social Indirecta (AISI) del proyecto, constituyéndose en los centros urbanos clave para la provisión de logística, insumos, servicios especializados y mano de obra. La trayectoria histórica de la comarca petrolera y su perfil productivo especializado fortalecen su rol como soporte operativo.
La asistencia de dirigentes y trabajadores de la UOCRA responde a las expectativas sobre los puestos de trabajo que demandará la obra. El cronograma del estudio proyecta la fase de construcción y montaje entre los años 2027 y 2030, etapa en la que se concentrará el mayor nivel de ocupación temporal y movimiento de materiales.
En cuanto a las conclusiones del estudio ambiental, las mayores incidencias en la fase de obra estarán ligadas al desmonte, la nivelación del terreno y el incremento del tráfico pesado. Se identificó como un punto sensible la seguridad vial en el cruce de la Ruta Provincial Nº 17 con el acceso a la planta. Para mitigar estos factores, el Plan de Gestión Ambiental (PGA) establece un conjunto de medidas preventivas, monitoreos continuos del suelo y agua, y planes de contingencia para la operación segura de las instalaciones.
Fueron veinte los participantes que se anotaron para exponer y luego el espacio quedó abierto a las consultas. Las principales inquietudes estuvieron relacionadas al uso del agua, a cómo impactarán los trabajos en dos comunidades mapuche y una familia de crianceros que se presentó.
Se recordó que la audiencia no es vinculante.







