Esta semana se desarrollo en Houston, Estados Unidos, una jornada organizada por IAPG Houston, la versión estadounidense del Instituto Argentino del Petróleo y Gas.
En la jornada, que tiene su quinta edición, se debatieron temas relacionados con los desafíos actuales y futuros de la inversión en Vaca Muerta, temas de transporte hacia puntos donde los hidrocarburos son exportables y como cierre hubo una mesa que se denominó “Apoyo de los gobiernos municipales” donde expusieron Mariano Gaido, intendente de Neuquén y Claudio Larraza, intendente de Plaza Huincul.
A esa charla final estaba invitado Ramón Rioseco, intendente de Cutral Co. Primera vez que lo invitan, ya que en ocasiones anteriores Rolando Figueroa siempre viajó con Gaido, con Larraza y con Fernando Banderet, intendente de Añelo. Pero en esta ocasión, se invitó a Rioseco.
Pero el intendente de Cutral Co no fue. No dio explicaciones públicas de por qué declinó la invitación y tampoco las circunstancias. Y tampoco hubo mención al asunto en las expresiones públicas del gobernador Rolando Figueroa ni en las gacetillas de prensa del evento.
Sin declaraciones de los protagonistas, queda el tema abierto a la especulación. En primera instancia, no tenía ningún problema de salud, porque Rioseco siguió con su agenda de actividades de gobierno. Queda preguntarse si tuvo algún problema con la visa, pero hasta donde pudo averiguar este medio, ese no fue el caso. La suposición más simple es que no fue porque no quiso ir.
Dando por cierta esa afirmación, cabe preguntarse por qué no quiso ir. Y allí es donde aparecen las dos posturas frente a la posibilidad de atraer inversiones dentro del marco construido por Horacio Marín, CEO y presidente de YPF, para el proyecto GNL (conocido también como Argentina LNG por su siglas en inglés).
El gobernador Rolando Figueroa cree que mantener reuniones con posibles inversores, detallar los beneficios y las oportunidades frente a empresarios de la industria a nivel global aporta más previsión al desarrollo de Vaca Muerta y consecuentemente de Neuquén. Claudio Larraza apoya esta postura y la encarna con sucesivos viajes a Estados Unidos dentro de la comitiva argentina y especialmente neuquina. Lo mismo piensa Gaido.
Ramón Rioseco, entiendo, tiene otra postura. Cree que el potencial de Vaca Muerta existe, es relevante y que las empresas petroleras lo saben. Que no es necesario ir a buscarlas sino mantener condiciones de inversión serias que además protegan los intereses neuquinos. Y desconfía de Estados Unidos.
¿Quién tiene razón? Creo que hay matices, cualquiera que haya vivido lo suficiente sabe que nada es blanco o negro. Y que el mejor aliado tal vez no es el que más sonríe sino el que sostiene la palabra empeñada. En definitiva, las dos posturas están dentro del inmenso plato del Gas Natural Licuado, que promete trabajo a raudales para la comarca petrolera pero también múltiples desafíos.







