Internos del Complejo Penitenciario V de Senillosa donaron 800 kilos de zapallos a Cáritas, producidos de manera agroecológica en el marco del programa PRODA.
La cosecha, obtenida dentro de las huertas del penal, será destinada a comedores y comunidades en situación de vulnerabilidad. La iniciativa forma parte de las Huertas Terapéuticas en Contextos de Privación de la Libertad, que promueven la producción de alimentos saludables, la capacitación laboral y la reinserción social de las personas privadas de su libertad.







