En la antesala de un nuevo aniversario del Guerra de Malvinas, una comunidad del interior neuquino vuelve a organizarse para sostener la memoria en movimiento. No habrá grandes escenarios ni discursos extensos. Habrá caballos, caminos de tierra y una historia que se transmite de generación en generación.
El próximo 2 de abril, jinetes y vecinos partirán desde la comisión de fomento de El Sauce rumbo a Paso Aguerre en una cabalgata homenaje a Jorge Néstor “Moncho” Águila, un joven criado en la zona que murió en combate el 3 de abril de 1982. La convocatoria, impulsada por referentes locales como Aldo Vázquez, prevé una breve ceremonia a las 9:30 antes de iniciar el recorrido.
La iniciativa no es nueva, pero se consolida con los años. La logística, austera, descansa en la organización comunitaria: cada participante debe llevar alimentos para compartir, abrigo, carpas y elementos básicos para pernoctar. El punto de encuentro al mediodía será la comunidad Marifil, donde se realizará una pausa colectiva.
El itinerario se enmarca dentro de un cronograma más amplio que tendrá como epicentro el Museo Jorge Néstor Águila, en Paso Aguerre. Allí, el 2 de abril por la tarde se recibirá a la cabalgata y se realizará el arrío del pabellón nacional. Al día siguiente, las actividades continuarán con un acto central en el mausoleo local y un almuerzo popular.
Más allá de la agenda formal, los organizadores hacen foco en un aspecto menos visible pero central: el comportamiento. “El respeto y la convivencia son clave para sostener este espacio”, repiten cada año. No es una consigna menor. Es, en definitiva, la condición que permite que la memoria siga encontrando lugar en la geografía cotidiana.
Sin estridencias, la cabalgata vuelve a poner en escena una forma particular de conmemorar: lejos de los centros urbanos, pero profundamente arraigada en la identidad local. Una memoria que no se declama; se recorre.






