En el marco de una investigación que comenzó el pasado mes de agosto de 2025, la justicia ha decidido extender por dos meses adicionales la prisión preventiva para los dos principales sospechosos del asesinato de Nicolás Piovesan y Junior Riquelme.
El caso, que ha conmocionado al barrio Nehuen Che, fue el desenlace fatal originado por un conflicto de larga data entre bandas antagónicas.
El doble homicidio
El hecho de sangre ocurrió la madrugada del martes 26 de agosto, alrededor de las 2:15 h. Según la reconstrucción fiscal, Piovesan conducía una motocicleta con Riquelme como acompañante cuando comenzaron a ser perseguidos por un Volkswagen Gol negro.
Desde el vehículo, en el que se trasladaban Carlos De la Vega y Juan José Canihuan, se efectuaron múltiples disparos que no dieron oportunidad de defensa a las víctimas. Piovesan falleció tras recibir tres impactos en la espalda que afectaron órganos vitales, mientras que Riquelme perdió la vida debido a dos heridas de arma de fuego, una de ellas localizada en el cuello.
Antecedentes y “ajuste de cuentas”
La investigación, liderada por el asistente letrado Federico Cúneo, sostiene que el doble homicidio fue el punto culminante de una escalada de violencia. Apenas tres días antes del crimen, el 23 de agosto, se habría producido un intercambio de disparos entre ambos grupos en el mismo barrio, aunque en esa ocasión no se registraron heridos.
Además, sobre uno de los imputados, Carlos De la Vega, pesa una acusación adicional por una tentativa de homicidio ocurrida el 17 de agosto, cuando habría disparado contra un hombre que se encontraba en la vereda de su casa.
Tras el crimen, las autoridades policiales realizaron cinco allanamientos simultáneos. En uno de ellos, se logró el secuestro del automóvil negro utilizado en el ataque, en cuyo interior se hallaron cartuchos y vainas calibre 12. Asimismo, en un baldío cercano a la escena del crimen, los peritos encontraron una mochila que contenía un revólver calibre 32 largo con carga completa.
Situación judicial
Durante la audiencia celebrada recientemente en la Oficina Judicial de Cutral Co, el juez de Garantías Ignacio Pombo avaló el pedido de la fiscalía y la querella para mantener a los acusados tras las rejas. Los argumentos principales para la prórroga de la detención incluyen el riesgo de entorpecimiento de la investigación, dado que los imputados ocultaron el vehículo tras el hecho y aún no se ha recuperado el arma principal utilizada en el ataque.
De la Vega y Canihuan enfrentan cargos por homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, el uso de arma de fuego y alevosía, delitos que podrían acarrear las penas más severas del Código Penal. Mientras tanto, la comunidad de Cutral Co permanece atenta al avance de un proceso que busca llevar justicia por la muerte de los dos jóvenes.




