La reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional ingresó en una etapa clave de su tratamiento parlamentario. Tras obtener media sanción en el Senado, el proyecto comenzó a debatirse en la comisión de Diputados, donde el oficialismo enfrenta negociaciones complejas y la posibilidad concreta de introducir modificaciones que obligarían a reabrir el trámite legislativo.
El primer movimiento fue la decisión del Poder Ejecutivo de retirar el artículo que modificaba el régimen de licencias médicas, uno de los puntos más cuestionados por los sindicatos y algunos bloques opositores.
Licencias médicas: marcha atrás
El artículo eliminado proponía reducir el salario durante las licencias por enfermedades o accidentes no laborales, con pagos del 50% o 75% según el origen de la afección y plazos diferenciados. Al quedar fuera del proyecto, se mantiene el régimen actual, que garantiza el pago del 100% del salario durante la licencia, tal como establece la Ley de Contrato de Trabajo.
Con esta decisión, el Gobierno dio marcha atrás con una de las reformas más profundas del texto original y descomprimió uno de los focos centrales del conflicto político y gremial.
Qué cambios siguen en pie
Pese a esa corrección, la iniciativa conserva transformaciones relevantes:
- Pago de salarios en pesos o en dólares, de manera optativa.
- Negociación salarial por productividad, con ingresos adicionales al salario de convenio.
- Cambios en indemnizaciones, que excluyen aguinaldo, vacaciones y premios del cálculo y fijan criterios de actualización.
- Creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un sistema optativo para cubrir indemnizaciones.
- Vacaciones fraccionadas en períodos mínimos de siete días.
- Banco de horas, para compensar horas extra con tiempo libre.
- Ampliación de los servicios esenciales durante huelgas y nuevas restricciones a medidas de fuerza.
- Fin de la ultraactividad de los convenios colectivos.
- Incentivos al empleo formal y régimen de blanqueo laboral.
El punto clave: qué pasa si Diputados modifica el proyecto
El proyecto aprobado por el Senado funciona como texto base. Diputados actúa ahora como Cámara Revisora y tiene dos caminos posibles:
- Aprobar el texto sin cambios: en ese caso, la reforma laboral se convierte directamente en ley.
- Introducir modificaciones: si se altera aunque sea un artículo, el proyecto no puede sancionarse de forma definitiva.
En este segundo escenario, el trámite legislativo obliga a que el texto regrese al Senado, que fue la Cámara de Origen.
Qué puede hacer el Senado si el proyecto vuelve
Cuando una ley vuelve modificada, el Senado tiene dos opciones:
- Aceptar los cambios introducidos por Diputados y convertir el proyecto en ley.
- Insistir con su redacción original, pero solo si logra reunir la misma mayoría —o una superior— con la que Diputados aprobó las modificaciones.
Este mecanismo convierte a la Cámara alta en una instancia decisiva si el proyecto sufre retoques en su paso por Diputados.
El factor tiempo y la presión política
El Gobierno busca cerrar la sanción antes del final del período de sesiones extraordinarias, lo que explica la convocatoria acelerada a comisión y a sesión. Sin embargo, cada cambio que se introduzca en Diputados agrega una instancia más al trámite legislativo y ajusta aún más los plazos.
Con el debate abierto desde esta tarde y una sesión clave convocada para el jueves, el futuro de la reforma laboral queda atado a un delicado equilibrio entre negociación parlamentaria, urgencia política y resistencia sindical.




