Tres dotaciones de bomberos voluntarios acudieron en ayuda de una familia del barrio Centenario porque había un incendio en la vivienda.
El fuego se localizó en la zona del living comedor, un espacio amplio que ocupaba una parte importante de la casa. Aparentemente allí estaba la mascota, un perro, que falleció por inhalación de humo.
Los bomberos voluntarios acudieron primero con una dotación, luego requirieron de un apoyo hídrico y una unidad de logística, en total 12 efectivos tuvieron que trabajar.
Los daños principales fueron en la zona donde se originó el incendio mientras que un baño y habitaciones sufrieron el efecto del humo pero no de las llamas. No hubo integrantes de la familia con heridos mientras que el perro recibió asistencia y RCP de parte de bomberos pero falleció.






