El hospital de Cutral Co expuso la situación de violencia que viven a diario en la Legislatura

Los puntos más críticos son la atención por guardia y la asistencia domiciliaria en barrios vulnerables

Un equipo de la dirección del hospital zonal de Cutral Co y Plaza Huincul, encabezado por el director Gastón Zuñiga, estuvo en la comisión de Asuntos Legales de la Legislatura convocados para hablar sobre un proyecto que intenta mitigar las agresiones al personal de salud.

En su presentación, desde Cutral Co se expuso que hay múltiples situaciones de violencia generadas por peleas entre bandas criminales que termina con agresores y agredidos derivados al servicio de internación del hospital, atención ambulatoria de emergencia en barrios que debe realizarse con custodia policial, pacientes con problemas de consumos problemáticos o trastornos de salud mental que increpan al personal administrativo o de enfermería en la guardias, posteos intimidatorios al personal en redes sociales y un incremento sostenido en la demanda de atención médica en un distrito sanitario en donde el 85% de los habitantes tiene que acudir al sistema público de salud por carecer de clínicas o centros privados.

“Un paciente ingresa a la guardia, lo atiende un administrativo y pasa a la enfermería para que se pueda hacer una evaluación por triage –proceso de valoración clínica rápido-. Después el caso sigue con el médico que lo atiende, quién puede decidir su internación. Este proceso deriva en que el médico de la guardia se tiene que comunicar con el médico de la internación, instancia para la que debe preguntar si hay camas disponibles. A veces no hay y un médico debe decidir entre la gravedad de casos que ingresan. Toda esta dinámica influye en la violencia”, describió el director del hospital al resaltar que al año pasan por el sector de internación cerca de 3000 pacientes.

En tanto, la vicedirectora del nosocomio, Viviana Riveros se refirió a los puntos críticos en los cuales el personal puede quedar más expuesto a un hecho de violencia. En ese sentido, catalogó al sector de guardia como un espacio crítico donde las situaciones de violencia se reproducen a diario y también consideró como un escenario peligroso para el personal las salidas para atender emergencias en barrios vulnerables.