La lluvia volvió a golpear con fuerza este jueves a distintas localidades neuquinas. En Zapala hubo calles anegadas desde temprano y en Añelo reportaron viviendas inundadas y postes caídos. La situación también complica las rutas: la crecida del arroyo Carranza afectó la Ruta 5 y un enorme socavón se abrió en la Ruta 6, cerca de Rincón de los Sauces.
La lluvia comenzó durante la madrugada y, con el correr de las horas, volvió a dejar en evidencia la fragilidad de distintos sectores de la provincia frente a un temporal que no parece dar tregua.
En Zapala, una intensa precipitación registrada durante la mañana provocó anegamientos en diferentes calles de la ciudad. El episodio se hizo particularmente visible cerca de las 8, cuando vecinos se dirigían a sus trabajos y establecimientos educativos. En pocos minutos, el agua comenzó a acumularse sobre las calzadas y complicó tanto la circulación vehicular como peatonal.
Los registros compartidos por vecinos mostraron calles convertidas en verdaderos cauces, con agua desplazándose de un lado a otro y sectores donde la acumulación dificultó el tránsito.
El pronóstico mantiene el escenario de inestabilidad durante este jueves y viernes, con lluvias y chaparrones y temperaturas en descenso. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene, además, advertencias para distintos sectores de Neuquén por tormentas que pueden estar acompañadas por abundante precipitación en períodos cortos, actividad eléctrica, granizo y ráfagas.
Añelo, otra de las localidades golpeadas
En Añelo, el panorama también es complejo. La lluvia volvió a generar anegamientos y complicaciones en distintos sectores de la localidad, que ya había sufrido las consecuencias del temporal durante los últimos días.
El periodista Luis Castillo describió la situación desde la zona alta de la localidad: “Acá arriba de la meseta se junta el agua, pero es impresionante. Abajo está arrasando con todo”.
El testimonio refleja la magnitud de un fenómeno que dejó calles y viviendas afectadas y que también provocó la caída de postes de luz.
La situación no es nueva para los vecinos. Durante la semana anterior, familias tuvieron que ser evacuadas y trasladadas al SUM municipal como consecuencia de las intensas lluvias.
“Calles inundadas, casas inundadas, todo. Desastre, desastre, desastre”, resumió Castillo al describir el escenario.
El agua también golpeó a las rutas
El problema dejó de ser exclusivamente urbano. Las lluvias acumuladas durante los últimos días provocaron importantes crecidas de arroyos y deterioraron caminos en diferentes puntos de la provincia.
Uno de los sectores más comprometidos es el arroyo Carranza, en cercanías de Rincón de los Sauces. La crecida afectó el desvío provisorio construido junto al puente que se encuentra en obra y obligó a interrumpir la circulación sobre la Ruta Provincial 5.
El episodio volvió a poner bajo presión una vía estratégica para la conexión entre Rincón de los Sauces y Añelo, en plena zona de actividad hidrocarburífera.
Las imágenes difundidas en los últimos días mostraron la fuerza del agua sobre el cauce y el impacto sobre el paso provisorio. Vialidad trabaja en la recuperación del sector, aunque la posibilidad de nuevas interrupciones depende de la evolución del arroyo.
Y este jueves apareció otro dato que muestra hasta dónde llegó el impacto del agua: un enorme socavón se abrió sobre la Ruta Provincial 6, a unos 36 kilómetros de Rincón de los Sauces.
Una Toyota Hilux quedó atrapada durante la mañana cuando la calzada cedió bajo el vehículo. Bomberos y Policía intervinieron para rescatarla y, según los reportes, no hubo personas heridas.
La provincia bajo alerta
Frente a este escenario, el Gobierno provincial reforzó las tareas de prevención y convocó a un comité para coordinar acciones ante posibles emergencias.
La secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, explicó que el objetivo es anticiparse a situaciones que puedan agravarse por las lluvias y las crecidas.
“No es una cuestión de generar pánico, pero sí es una cuestión de entender que este fenómeno está, existe, es grave y es peligroso”, advirtió.
La funcionaria remarcó que uno de los principales desafíos consiste en determinar cómo responder ante el crecimiento repentino de los cursos de agua. Algunos arroyos, señaló, presentan actualmente caudales que se asemejan a los de un río.
La preocupación se concentra especialmente en las zonas cercanas a ríos y arroyos, donde una crecida rápida puede modificar en cuestión de minutos las condiciones de circulación y poner en riesgo a quienes viven o transitan en esos sectores.
Precaución en rutas y zonas inundadas
El escenario obliga a extremar las precauciones. Desde los organismos provinciales recomiendan evitar circular durante los momentos de mayor intensidad de las precipitaciones y, especialmente, no intentar atravesar sectores inundados, desvíos afectados por el agua o cauces que hayan aumentado su caudal.
La experiencia de los últimos días dejó una advertencia concreta: el agua no solo puede cortar una ruta. También puede arrastrar vehículos, socavar terraplenes y modificar la superficie de caminos que hasta poco antes parecían transitables.
Por ahora, el temporal continúa. Y mientras en Zapala los vecinos intentan volver a la normalidad después de una mañana pasada por agua, en Añelo, Rincón de los Sauces y otros puntos de Neuquén la mirada permanece puesta en los arroyos, las rutas y el cielo.








