Alicia junto a su esposo Raúl Bravo integraron una familia de comerciantes y luego empresarios vinculados a la actividad de servicios petroleros. La firma asentada en el acceso a Plaza Huincul, frente a la Ruta 22, mantuvo siempre el impulso de la generación de mano de obra local.
Además, Alicia siempre mantuvo junto a su grupo familiar un sostenido compromiso social con el apoyo a instituciones, organizaciones no gubernamentales, o vecinos y vecinas que requerían una mano, en especial cuando la situación económica se imponía en sus momentos más duros.
Junto a su esposo Raúl, también fallecido, mantuvieron vínculos con el desarrollo del club Alianza.
Sus restos descansarán en el cementerio de Cutral Co.





