Aseguran que Vaca Muerta demandará 40 mil trabajadores pero en Añelo hay desempleo

Es que hay posibilidades de crecimiento y producción pero la inversión va hacia la tecnología aplicada más que a los trabajadores y contratistas

Las dos caras de la misma moneda, el boom petrolero y gasífero y la falta de empleo.

En las últimas horas, el presidente de YPF, Horacio Marín, dijo que la expansión de los proyectos en la Cuenca Neuquina requiere alrededor de 40.000 nuevos puestos de trabajo netos de aquí a 2030. La magnitud del desafío es tal que el propio Marín advirtió que la situación “podría requerir la llegada de trabajadores de países limítrofes” para cumplir con las obras proyectadas.

En la contracara, hubo una reunión este martes entre empresarios, gremio UOCRA y el intendente de Añelo porque hay desempleo.

Subyace en este esquema antagónico un análisis profundo sobre la competencia entre empresas a nivel global, que tiene su correlato con la fuerza laboral.

Es una realidad que las pymes de servicios petroleros de Neuquén tienen serias dificultades para competir con empresas de otras provincias y de otros países. Y que la reconversión de las empresas neuquinas en liderazgo, tecnología y fuerza laboral desde los yacimientos convencionales hacia los convencionales no fue ni lo rápido ni lo eficiente que hubiera sido necesario.

El intendente de Cutral Co, Ramón Rioseco, dijo a este medio que se hicieron gestiones para mejorar las posibilidades de contratos con las operadoras que están en la Comarca Petrolera pero también advirtió “no se pueden quedar (los empresarios locales) con que tienen un contrato y listo, por cuatro años no se hacen problema, tienen que mejorar en forma continua porque la competencia es global”.

Previo a la reunión de este martes, habló con LU5 el gremialista Juan Carlos Levi. Para el dirigente gremial, el problema no es solo la falta de obra. Es a quién se le adjudica la obra que sí existe. ”Las operadoras petroleras optan de manera sistemática por empresas llegadas desde otras provincias, que traen su propio personal y operan sin cumplir las leyes que exigen mano de obra local”, asegura.

Y el empresariado local impulsa su reclamo apoyado por la desocupación neuquina en Añelo, es decir de personas de Neuquén que están sin empleo. El reclamo puede tener repercusión pública pero prosperará únicamente si los que reclaman pueden cumplir con los requerimientos de la industria.

Es que hay posibilidades de crecimiento y producción pero la inversión va hacia la tecnología aplicada más que a los trabajadores y contratistas. Además del hecho que muchos trabajadores que no están por convenios petroleros o de UOCRA petrolera, cobran salarios más parecidos a la media nacional, cercanos al millón y medio o 2 millones y deben hacer diagrama o vivir en Añelo. El “sueño petrolero” es cada vez más sueño y menos realidad.