Desde ayer, lunes 12 y hasta el viernes 16 de enero, trabajadores de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), nucleados en ATE Seccional Senillosa, Arroyito y El Chocón, llevarán adelante medidas de acción directa sobre la Ruta Nacional N°22, a la altura del puente Arroyito, en el horario de 7:30 a 10 horas.
La protesta tiene como eje visibilizar la grave situación que atraviesan los trabajadores y la propia planta, en un contexto marcado por la falta de definiciones administrativas y el incumplimiento salarial.
Según informaron desde la Junta Interna de PIAP, el contrato entre ENSI SE y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), que había sido acordado durante la gestión del entonces presidente de CNEA, Guido Lavalle, no llegó a firmarse debido al recambio de autoridades. El actual titular del organismo, Martín Porro, solicitó revisar los puntos establecidos, lo que derivó en una nueva dilación.
A este escenario se suma que la ampliación presupuestaria destinada a ENSI para cubrir los costos de mantenimiento y conservación de la planta durante el último trimestre de 2025 ingresó a CNEA, pero no fue reenviada a ENSI. Esta decisión generó la falta de pago de los salarios correspondientes a diciembre del personal de PIAP. Como respuesta transitoria, ENSI otorgó un adelanto de sueldo, sin precisar fecha para el pago del monto restante.
Desde ATE advirtieron que esta situación coloca a la planta y a sus trabajadores en un estado “crítico”, poniendo en riesgo la continuidad de la fuente laboral. Frente a este panorama, el gremio resolvió implementar un plan de lucha que incluye panfleteadas diarias sobre la Ruta 22 durante la semana, y un viaje a Buenos Aires para exigir una reunión inmediata con las autoridades de CNEA. También se prevé gestionar encuentros con funcionarios provinciales y legisladores nacionales.
“No se descarta profundizar las medidas hasta que se garantice el pago completo de los salarios y la firma del contrato que permita la futura puesta en marcha de la PIAP”, señalaron desde la organización sindical.
La PIAP, ubicada en Arroyito, es una planta estratégica para el desarrollo nuclear del país y su paralización prolongada mantiene en vilo a decenas de familias de la región. Las acciones anunciadas buscan llamar la atención de las autoridades nacionales y acelerar definiciones que permitan asegurar su continuidad.




