El 3 de noviembre de 1964, cuando Neuquén llevaba apenas siete años como provincia, la Legislatura sancionó la Ley Nº 414 y creó la Universidad del Neuquén. La norma quedó incorporada al Boletín Oficial provincial como la ley que dio origen a la primera universidad de la provincia.
La decisión se produjo durante la gobernación de Felipe Sapag y respondió a una preocupación concreta: evitar que los jóvenes neuquinos tuvieran que abandonar la provincia para acceder a estudios superiores y, al mismo tiempo, formar profesionales vinculados con las necesidades productivas de una región que comenzaba a consolidar su desarrollo petrolero, minero, industrial y agropecuario.
El primer rector fue el doctor Enrique Oliva. La actividad académica comenzó el 1 de abril de 1965 y la estructura inicial incluyó las facultades de Humanidades, Ciencias Agrarias, Antropología y Ciencias de la Personalidad e Ingeniería.
Challacó y una facultad ligada al petróleo
Uno de los capítulos más particulares de aquella experiencia universitaria se escribió en Challacó, en plena zona petrolera y cerca de Plaza Huincul.
El 1 de abril de 1965 comenzó a funcionar allí la Facultad de Ingeniería. Su primer decano fue el ingeniero Armando París, quien era jefe de los Talleres de YPF y también había participado en la organización de la Escuela Nacional de Educación Técnica de Plaza Huincul.
La participación de YPF resultó determinante. La empresa cedió el campamento de Challacó y sus instalaciones para que allí pudieran desarrollarse las actividades académicas, además de facilitar servicios asistenciales, instalaciones deportivas y proveedurías para estudiantes, docentes y trabajadores.
La facultad comenzó con unos 90 estudiantes y una veintena de docentes. La formación estaba estrechamente relacionada con las necesidades de la región y contemplaba especialidades vinculadas con la ingeniería industrial, el petróleo, la minería, la mecánica, la electricidad y la química.
Aquellos estudiantes no sólo asistían a clases. En Challacó también construían parte de la infraestructura que necesitaban. Fabricaban elementos para las aulas, elaboraban materiales y desarrollaban experiencias vinculadas con la actividad industrial. La primera promoción de ingenieros egresó en 1970.
Una universidad atravesada por la historia argentina
La Universidad del Neuquén creció en años de profunda conflictividad política y social.
En 1966, el golpe de Estado que llevó al poder a Juan Carlos Onganía modificó el escenario universitario argentino. La intervención de las universidades y la denominada Noche de los Bastones Largos marcaron a toda una generación.
Tres años después, el Cordobazo volvió a colocar al movimiento estudiantil y obrero en el centro de la escena nacional. En Neuquén, el Choconazo expresó parte de ese clima de movilización social que atravesaba la región.
Los estudiantes de la Universidad del Neuquén también participaron de las discusiones sobre el futuro de la institución y de la demanda por su nacionalización.
En ese proceso se fue consolidando la idea de transformar aquella universidad provincial en una institución nacional con alcance regional.
El camino hacia la Universidad Nacional del Comahue
El cambio llegó en 1971. El 15 de julio de ese año se sancionó la Ley Nacional Nº 19.117, que creó la Universidad Nacional del Comahue y estableció que comenzaría a funcionar el 1 de enero de 1972. La norma también contempló la transferencia de la Universidad Provincial del Neuquén a la nueva institución.
El primer ciclo lectivo de la UNCo comenzó finalmente el 15 de marzo de 1972. Su sede central quedó establecida en Neuquén y su carácter regional comprendió a las provincias de Neuquén y Río Negro.
El traspaso no significó el final inmediato de la experiencia de Challacó. La Facultad de Ingeniería continuó allí durante un período y su traslado hacia Neuquén capital se concretó progresivamente hasta 1973.
De esa manera, una institución creada por una ley provincial en 1964 terminó convirtiéndose en la base sobre la cual se construyó una universidad nacional de alcance regional.
La memoria de una historia que sigue presente
La historia de aquellos primeros años fue recuperada en distintos trabajos y testimonios. Entre ellos se encuentra el libro A 44 años de la creación de la Facultad de Ingeniería, recopilado por Luis Narbona en 2009, que reúne recuerdos de quienes fueron protagonistas de aquella experiencia en Challacó.
La historiadora neuquina Beatriz “Vicky” Chávez también ha contribuido a recuperar y difundir fotografías, documentos y testimonios vinculados con los primeros años de la Universidad del Neuquén y, particularmente, con la experiencia de la Facultad de Ingeniería en Challacó. En una publicación reciente, además, reconstruyó aspectos de la creación de la universidad y destacó el papel de Enrique Oliva, Armando París, Raúl Touceda y otros protagonistas de aquella etapa.
A 62 años de aquella decisión legislativa, la fecha permite mirar la historia universitaria neuquina desde una perspectiva que excede a los edificios y las instituciones.
La Universidad del Neuquén nació cuando la provincia todavía estaba definiendo buena parte de su identidad institucional. Creció vinculada a las necesidades de una economía marcada por el petróleo y llegó hasta los campamentos de YPF en Challacó.
Después atravesó las turbulencias políticas de los años sesenta, la movilización estudiantil, la discusión por la nacionalización y finalmente el traspaso a la Universidad Nacional del Comahue.
La UNCo, que hoy extiende su presencia por Neuquén y Río Negro, tiene así una historia que comenzó mucho antes de 1972.
Comenzó, en buena medida, aquel 3 de noviembre de 1964, cuando Neuquén decidió que el conocimiento también debía ser parte de su proyecto de provincia.







