En un caso que resultó insólito por la cantidad de droga incautada y las circunstancias, el Ministerio Público Fiscal (MPF) acusó al inquilino de una casa del barrio Las Rosas en San Martín de los Andes y a su abogado particular.
De acuerdo a lo indicado, en la vivienda que alquilaba el hombre se hallaron casi 10 kilos de droga destinada a la comercialización.
“Lo que comenzó como una investigación por robos, terminó en este hallazgo sin precedentes y es gracias a nuestros fiscales y la Policía”, había remarcado el sábado el fiscal general José Gerez, quien viajó hacia San Martín de los Andes para acompañar al equipo del MPF y de la Policía provincial.
Las acusaciones se realizaron el domingo, a última hora de la tarde. El primer imputado fue el inquilino de la casa allanada en Las Rosas, donde se incautaron 9,7 kilos de droga, más de $12 millones en efectivo, armas y municiones.
Se indicó que ese procedimiento representó el secuestro más importante en volumen desde que la provincia asumió la investigación del microtráfico de drogas el año pasado.
Además fue acusado su abogado defensor, quien acompañó al sospechoso a entregarse el sábado por la tarde en la sede del MPF. Tras la entrega, fue detenido en un hotel céntrico con 140,3 gramos de clorhidrato de cocaína y 18,5 gramos de marihuana, junto con una pistola Glock calibre 9 milímetros sin la debida autorización.

Las acusaciones
Las formulaciones de cargos fueron efectuadas por el fiscal jefe Gastón Ávila y la fiscal del caso Inés Gerez en dos audiencias por separado. Ambos solicitaron la prisión preventiva de los imputados mientras de riesgo de entorpecimiento de la investigación y avanza la investigación, por la existencia de fuga.
El juez de Garantías, Lisandro Borgonovo, aceptó el pedido de medida cautelar para el inquilino de la vivienda y lo rechazó respecto del abogado.
En la primera audiencia, el fiscal jefe Ávila imputó a S. S. F. por el hecho ocurrido el pasado 3 de abril. Según la acusación, alrededor de las 15:25, el imputado tenía en su vivienda y bajo su poder, con fines de comercialización 4.983 gramos de Cannabis Sativa (cogollos).
Durante el allanamiento, personal de la Brigada de Investigaciones y de la División Antinarcóticos Zona Sur secuestró además: $12.163.460 en efectivo, 1.350 dólares y 50.000 pesos chilenos. Una pistola Glock con numeración limada y un revólver Taurus calibre .357; aproximadamente 100 municiones, balanzas de precisión, un posnet y anotaciones vinculadas a la venta.
Asimismo, se hallaron elementos denunciados como robados en diversos lugares de la ciudad: un taladro, dos cámaras profesionales (una Nikon D7100) y una sierra circular Bauker. Por estos hechos, S. S. F fue imputado por tráfico de estupefacientes (tenencia con fines de comercialización), tenencia ilegítima de armas de guerra y encubrimiento.
El fiscal jefe pidió cuatro meses de prisión preventiva, por existir riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación, y el juez Borgonovo avaló la solicitud por dos meses.
Qué pasó con el abogado
En tanto, la fiscal Inés Gerez formuló cargos contra el abogado F. T., quien inicialmente ejercía la defensa de S. S. F.
Según la fiscalía, el 4 de abril a las 22, poseía con fines de comercialización 140,3 gramos de cocaína y 18,5 gramos de marihuana en un hotel local.
El procedimiento se originó luego de una denuncia que indicaba que S. S. F. se había hospedado allí mientras estuvo prófugo, durante 24 horas.
Al intentar ingresar a la habitación con la llave cedida por el hotel, el personal policial escuchó que alguien en el interior acerrojaba un arma.
Por lo tanto el personal se identificó y al entrar estaba F. T., quien tenía una pistola Glock 9mm sobre la mesa de luz. En el lugar había además 112 gramos de cocaína en envoltorios, una balanza, teléfonos celulares y una computadora.
En otra habitación allanada luego, en la que estaba registrado el abogado, se encontraron envoltorios con otros 28,3 gramos de clorhidrato de cocaína en envoltorios de nylon, 18,5 gramos de Cannabis Sativa, junto con elementos de corte (bicarbonato), una hoja de cúter y $125.600 en efectivo.
La fiscalía le atribuyó el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en concurso real con tenencia de arma de guerra.
Ante el pedido de preventiva de la fiscalía, el juez Borgonovo dispuso que quede en libertad con la obligación de presentarse diariamente en la Comisaría 23°.







