La interna que partió a la UCR en Cutral Co: intervención, acusaciones cruzadas y una pelea que mira a 2027

El conflicto tuvo ayer su primera expresión pública, con un abrazo simbólico frente a la sede partidaria.

La conducción provincial intervino el comité radical de Cutral Co y desplazó a Héctor “Pajarito” Almendra. Juan Peláez defendió la medida y aseguró que fue adoptada por unanimidad ante la crisis interna y el acercamiento del dirigente local con Ramón Rioseco. Almendra rechazó las acusaciones, denunció autoritarismo y aseguró que su conducción fue legitimada por la Junta Electoral. Este medio consultó a ambos protagonistas. El conflicto tuvo ayer su primera expresión pública, con un abrazo simbólico frente a la sede partidaria.

La escena ocurrió ayer por la tarde, frente a un edificio que durante décadas fue uno de los puntos de referencia del radicalismo en Cutral Co. Afiliados y simpatizantes se concentraron en la sede de Leandro N. Alem 690 para realizar un abrazo simbólico en rechazo a la intervención del comité local.

La protesta fue el primer capítulo visible de una disputa que, hasta ahora, se había desarrollado principalmente dentro de las estructuras partidarias, entre cartas documento, actas, autoridades internas y acusaciones cruzadas.

En el centro de la pelea aparece Héctor “Pajarito” Almendra, dirigente local que asegura haber sido elegido y proclamado por la Junta Electoral, y cuya conducción fue desplazada por una decisión del Comité Provincia de la Unión Cívica Radical.

La conducción provincial designó a Dora Graciela San Martín como interventora.

Pero detrás de la decisión administrativa hay una discusión política de mayor alcance: qué margen tienen los comités locales para construir acuerdos y, sobre todo, cuál será la posición del radicalismo neuquino frente a otros espacios políticos cuando comience a tomar forma el escenario electoral de 2027.

“La intervención no la decidió Juan Peláez”

Consultado por este medio, el presidente de la UCR de Neuquén, Juan Peláez, buscó despegar la decisión de su figura personal.

“La intervención del comité de Cutral Co no la decidió Juan Peláez ni el presidente de la Unión Cívica Radical, la decidió el Comité Provincia de la Unión Cívica Radical, que es el órgano más federal que tiene el partido”, explicó.

Peláez detalló que el Comité Provincia está integrado por representantes de los distintos circuitos y que la situación de Cutral Co ya venía siendo analizada.

“En reunión del Comité Provincia ya se venía tratando esta crisis que venía atravesando el comité de Cutral Co, se resolvió por unanimidad de todos los presentes intervenir el comité”, afirmó.

Para la conducción provincial, el problema no comenzó con la intervención. Fue el resultado de una crisis interna que, según Peláez, impedía el normal funcionamiento del comité.

Y ubicó un punto de quiebre en el vínculo político entre Almendra y el intendente Ramón Rioseco.

“Los motivos vinieron dados porque el comité no había podido asumir, las autoridades locales nunca habían podido asumir, por desencuentros que existían entre ellos, entre todos los delegados del comité, producto del acercamiento personal que llevó adelante el primer delegado Almendra con el intendente Ramón Rioseco”, sostuvo.

Peláez aseguró que tanto dirigentes locales como provinciales le habían advertido a Almendra que el partido no avalaría un acuerdo con el sector identificado con el kirchnerismo.

“Le dije que no existía ninguna posibilidad de acuerdo con el kirchnerismo”, afirmó. Y agregó que cualquier alianza electoral debe seguir los mecanismos orgánicos establecidos por la UCR.

“Las alianzas, de acuerdo a la Carta Orgánica del Radicalismo, las promueve un comité local debidamente constituido y después las aprueba la Honorable Convención Provincial, que es el máximo órgano partidario”, señaló.

Almendra: “Yo gané, como corresponde”

La versión de Almendra es completamente diferente.

Consultado también por este medio, el dirigente sostuvo que su sector asumió la conducción local hace más de seis meses y que cumplió con los procedimientos partidarios.

“Nosotros asumimos hace ya más de seis meses la comisión, elaboramos las actas correspondientes”, afirmó.

Y fue tajante respecto de la legitimidad que atribuye a su conducción: “Yo gané, como corresponde, fui aceptado por la Junta Electoral y proclamado por la Junta Electoral”.

Almendra considera que la intervención responde a una disputa política y no a un problema de funcionamiento.

“Como no hacemos lo que dice Juan Peláez, porque él está alineado con los libertarios y ha hecho sus negociados, nosotros somos un estorbo en el camino”, acusó.

Esta última afirmación corresponde al relato de Almendra y no fue acreditada documentalmente en el material consultado.

El dirigente también rechazó uno de los principales argumentos utilizados por la conducción provincial: que hubiera avanzado en un acuerdo electoral con Rioseco.

“Yo soy muy amigo, muy amigo de Ramón Rioseco y de Claudio Larraza, pero jamás hablé de estos temas”, aseguró.

Más adelante fue todavía más específico: “Yo nunca hablé con Ramón de candidaturas ni de nada”.

Según Almendra, su relación con el intendente tiene antecedentes políticos y laborales que exceden la coyuntura actual. Recordó que durante una gestión anterior de Rioseco, 36 trabajadores vinculados al radicalismo fueron incorporados a la planta permanente municipal.

Para el dirigente, esa relación no constituye un acuerdo electoral.

Una pelea que también mira a La Libertad Avanza

La interna de Cutral Co aparece atravesada, además, por la discusión nacional y provincial sobre el futuro de la UCR.

Peláez negó que su conducción esté preparando un acercamiento con La Libertad Avanza.

“Hoy no existe ninguna posibilidad de alianza con La Libertad Avanza, porque algunos dejan flotando esa posibilidad y es una falsedad para justificar las cosas que hacen”, afirmó.

El presidente del radicalismo neuquino aseguró que el partido está atravesando una etapa de reconstrucción luego de la ruptura de Juntos por el Cambio. “Hoy el radicalismo está fortaleciendo su estructura y estamos en debates de temas serios”, sostuvo.

Peláez enumeró entre esos debates la necesidad de hacer públicas las declaraciones juradas de funcionarios, modificar el esquema de coparticipación, discutir la independencia del Poder Judicial, revisar el sistema de honorarios de la Fiscalía de Estado, abordar la violencia escolar y definir una política sobre tierras fiscales y el desarrollo de Vaca Muerta.

Desde esa perspectiva, consideró que la disputa de Cutral Co terminó ocupando un lugar desproporcionado dentro de la agenda partidaria.

“Lamentablemente a veces suceden estos temas que son menores y terminan de alguna forma empañando otro trabajo y otro proceso que está viviendo el partido”, señaló.

“Estamos en democracia”

Almendra, en cambio, interpreta la intervención como una demostración del poder que concentra la conducción provincial.

“Estamos en democracia, la dictadura ya pasó, pero este señor Peláez, si no te encuadras en lo que él dice, no servís y te sacan”, afirmó.

También sostuvo que la conducción provincial ya había intervenido otras estructuras partidarias y que Cutral Co podía ser el siguiente paso de un proceso de concentración de poder.

Su defensa del comité, dijo, no tiene como objetivo obtener un cargo personal.

“Yo estoy laburando para un bien común. Para que chicos jóvenes puedan tener su trabajo. Y que el partido radical esté donde tiene que estar”, sostuvo.

En paralelo, cuestionó la situación económica de la sede local y afirmó que durante los últimos meses puso dinero de su propio bolsillo para afrontar gastos del comité.

La disputa que quedó en la calle

El abrazo simbólico realizado ayer terminó convirtiéndose en la primera postal pública de la interna.

La protesta reunió a quienes rechazaron la intervención y reivindicaron la conducción de Almendra. La escena permitió trasladar a la calle una pelea que hasta entonces había tenido como escenario principal las reuniones partidarias y los intercambios formales.

Pero el conflicto está lejos de resolverse.

El sector de Almendra anticipó que responderá por la vía legal la carta documento mediante la cual se comunicó la intervención. La conducción provincial, por su parte, sostiene que actuó dentro de las facultades del partido y que la decisión fue adoptada por el órgano correspondiente.

Las dos partes, además, coinciden en algo: la discusión no terminará en Cutral Co.

Peláez habla de reconstruir una UCR con identidad propia, alejada tanto del kirchnerismo como de La Libertad Avanza.

Almendra reclama autonomía para los comités locales y rechaza que las decisiones políticas puedan quedar concentradas en la conducción provincial.

En el fondo, la disputa contiene una pregunta que excede las paredes del comité de Leandro N. Alem: ¿quién decidirá la estrategia electoral del radicalismo neuquino cuando llegue el momento de definir candidaturas y alianzas para 2027?

Por ahora, las respuestas son dos y no parecen estar cerca de encontrarse.

De un lado, una conducción provincial que habla de disciplina partidaria, órganos institucionales y una identidad radical que no quiere quedar subordinada a ningún otro espacio.

Del otro, un dirigente local que reivindica su elección, su vínculo histórico con la política de Cutral Co y acusa a la conducción provincial de querer disciplinar a quienes no siguen su línea.