Pampa Energía apuesta a Vaca Muerta con USD 426 millones y busca adhesión al RIGI

Con el objetivo de construir una Planta Central de Tratamiento (CPF) en su yacimiento de Rincón de Aranda

Pampa Energía presentó una solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con el objetivo de construir una Planta Central de Tratamiento (CPF) en su yacimiento de Rincón de Aranda, en la provincia de Neuquén. La iniciativa prevé una inversión de 426 millones de dólares y se considera estratégica para consolidar la presencia de la compañía en Vaca Muerta, en un contexto de crecimiento histórico de la producción de petróleo en Argentina.

La planta permitirá procesar, almacenar y transportar petróleo y gas natural de todo el yacimiento, que abarca aproximadamente 240 kilómetros cuadrados. Además, se proyecta la construcción de oleoductos y gasoductos para conectar la producción con sistemas troncales existentes, incluyendo el Gasoducto Perito Moreno y el Oleoducto Vaca Muerta Sur, así como terminales de almacenamiento, estaciones de bombeo y otras instalaciones asociadas.

“El desarrollo de esta planta es clave para fortalecer nuestra operación en Vaca Muerta y captar la producción de todo el yacimiento”, afirmó Gustavo Mariani, CEO de Pampa Energía.

El proyecto forma parte de un plan de inversión total de 1.500 millones de dólares en Rincón de Aranda, destinado a multiplicar por diez la producción de petróleo. Actualmente, la compañía opera cinco pads y 35 pozos en distintas etapas de perforación, completación y producción.

Los primeros resultados superaron las expectativas: el primer pad en producción alcanzó 7.200 barriles diarios, y el segundo pad muestra resultados alentadores. La planta de producción temprana instalada ya permite proyectar una producción de 20.000 barriles diarios para fines de 2025, mientras que la planta definitiva, prevista para 2026, tendrá capacidad de procesar hasta 45.000 barriles diarios.

Con este desarrollo, Vaca Muerta consolida su rol como motor del crecimiento energético argentino, y Pampa Energía se posiciona entre las compañías que apuestan a inversiones estratégicas de largo plazo para ampliar la capacidad productiva del país.