Oilstone entró en concurso de acreedores

La compañía opera 15 concesiones en la Cuenca Neuquina, principalmente en la zona de Cutral Co y Plaza Huincul.

La empresa petrolera Oilstone, dedicada a la producción de gas y petróleo convencional, inició un concurso preventivo de acreedores con el objetivo de reestructurar una deuda bancaria que asciende a 11,8 millones de dólares. La compañía opera 15 concesiones en la Cuenca Neuquina, principalmente en la zona de Cutral Co y Plaza Huincul.

Según se informó, la apertura del concurso fue dispuesta el 20 de febrero por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 11 de Buenos Aires, donde la empresa tiene su domicilio fiscal. La situación se hizo pública luego de la publicación de los primeros edictos judiciales, que convocan a los acreedores a presentarse para negociar el pago de las deudas.

El pedido de concurso había sido presentado por la firma el 4 de febrero, donde la empresa reconoció encontrarse en estado de cesación de pagos y solicitó una extensión de los plazos para afrontar sus compromisos financieros.

En la presentación judicial, la compañía señaló que atraviesa dificultades económicas vinculadas al contexto actual de la industria hidrocarburífera, particularmente por el impacto que el desarrollo no convencional de Vaca Muerta ha tenido sobre la producción convencional.

Entre los factores mencionados se encuentran las dificultades para acceder a los sistemas de transporte de hidrocarburos y la caída del precio del gas natural, producto del incremento de la producción proveniente de los yacimientos shale. Esta situación afectó los ingresos de la empresa, que además informó la reducción de su plantel de trabajadores de cerca de 300 a 183 operarios.

Como parte de su estrategia para superar la crisis, Oilstone planteó reducir en un 50% las inversiones en las concesiones convencionales que opera. También indicó que analiza la devolución, cesión o abandono de aquellas áreas que resulten no rentables.

La empresa además mantiene negociaciones con la Provincia del Neuquén para avanzar en la prórroga de parte de sus concesiones, proceso que por el momento se encuentra detenido a la espera de la resolución del concurso de acreedores.

Desde el gobierno provincial se exige, como condición para las prórrogas, la presentación de planes de abandono seguro de pozos e instalaciones, una obligación que implica importantes costos para las operadoras del sector convencional.

En paralelo, la compañía proyecta avanzar con dos desarrollos vinculados al shale en Vaca Muerta. Uno de ellos es un piloto en el área Aguada Baguales, con una inversión estimada en 45 millones de dólares. El segundo contempla el desarrollo completo de Vaca Muerta en las áreas Bajo Baguales, Neuquén del Medio y El Porvenir, con una inversión cercana a 47 millones de dólares.

Desde la empresa señalaron que estas medidas buscan mejorar el perfil financiero de la compañía y permitir un acuerdo con los acreedores que garantice la continuidad de las operaciones y la preservación de los puestos de trabajo.