El diputado provincial César Gass presentó un proyecto de comunicación mediante el cual solicita al Congreso de la Nación que declare la Emergencia Nacional Ígnea en la Patagonia, ante una situación crítica marcada por una sequía extraordinaria y una ola de incendios forestales sin precedentes que afecta a distintas provincias del sur argentino.
Según expuso el legislador, durante el verano en curso se registraron incendios de gran magnitud en Chubut, principalmente en la Comarca Andina, Lago Epuyén, Río Turbio y el Parque Nacional Los Alerces, así como también en Santa Cruz, en el sector norte del Parque Nacional Los Glaciares. Asimismo, recordó que en años recientes Neuquén y Río Negro atravesaron situaciones similares con focos ígneos relevantes en el Parque Nacional Lanín y en la localidad de El Bolsón.
Gass advirtió que la región patagónica enfrenta por segundo verano consecutivo incendios de carácter devastador, con consecuencias directas sobre los bosques nativos, las comunidades locales, la biodiversidad, el paisaje, la actividad productiva y el turismo.
En el proyecto, el diputado vinculó el aumento en la frecuencia e intensidad de los incendios al cambio climático de origen antrópico, y alertó sobre la presencia de los denominados incendios de sexta generación, que presentan un comportamiento más violento, explosivo e impredecible, lo que dificulta su control.
En ese contexto, reclamó el refuerzo inmediato de los recursos destinados al combate del fuego, incluyendo la incorporación de más medios aéreos, brigadistas, maquinaria pesada, equipamiento específico, asistencia sanitaria y apoyo logístico para los equipos que trabajan en condiciones extremas.
Además, cuestionó el desfinanciamiento de las políticas de prevención y manejo integral del fuego, y señaló que el Plan Nacional de Manejo del Fuego habría tenido una subejecución cercana al 25% de su presupuesto, lo que implicaría unos 20.000 millones de pesos no invertidos en el fortalecimiento del sistema ni en la asistencia a las provincias afectadas.
Finalmente, Gass recordó el marco constitucional vigente, en particular el derecho a un ambiente sano establecido en el artículo 41 de la Constitución Nacional y el principio in dubio pro natura, y sostuvo la necesidad de una respuesta federal, urgente y coordinada para proteger el patrimonio natural, asistir a las comunidades damnificadas y preservar los recursos para las generaciones futuras.



